Me dio pena redescubrirte de esa manera, como si el tiempo no hubiese pasado, las mismas líneas, las mismas preguntas, las mismas respuestas, verte tan esbelta tan llamativa y tan apagada a la vez.
Te miraba a las ojos y veo ese tono gris en la mirada de los seres que están perdidos en un temor sin resolver, temores que tenemos todos, temores que algunos pasan vidas sin encontrarle un porque, o para que Dios nos lo pone en frente, perdidos sin ver que si están ahí es porque los podemos resolver, y cuando aprendemos a ver esto nos hacemos mas sabios, mas fuertes y evolucionamos para una mejor vida en nuestra próxima etapa.
Te escuchaba por momentos sin escucharte, mirando el reloj para ver si el tiempo realmente había pasado desde nuestro último encuentro, excusa para aquel café, que compartíamos mientras me contabas de tus temores y aficiones, te veías tan chica como grande, tan imponente como vulnerable.
El sexo, no es lo primero en mi vida, y quizás por eso no entienda tu necesidad de calmar tus sentimientos de soledad en el, no pesan para mi el si la otra parte tiene mejor físico o no, un carro ultimo modelo o no, un capital para llevarme a los lugares mas caro o no, no desahogo mis penas en una noche de pasión con alguien que no se si veré al otro día, mi pasión mis desahogo esta en estas letras que me permiten ser libre, que me permiten desahogar este corazón que aprendió a escribir después de tener en sus manos tantos libros leídos sobre el árbol caído en el terreno pegado a casa, esa casa del pueblito que me vio crecer con libros en mano, con intentos de poesías.
El sexo es un complemento para conocer a la persona que me puede hacer soñar como nadie aunque este del otro lado del planeta.
El sexo es permitir descubrirlo centímetro a centímetro sin medir dejándome llevar y reaprender a sentir, pero con el corazón como guía, como la vela que impulsa mis acciones.
El sexo, querida amiga no es mi vía de escape, es la unión de su alma y la mía disfrutándonos mutuamente, es aprender a despojarme de los relojes y burlarnos del tiempo en ese primer encuentro, y cuando digo primer encuentro no digo el único sino mas bien en hacer único cada encuentro como si fuese el primero y el único a la vez, sensaciones de dar el alma en cada caricia en cada beso.
El sexo, no tiene estados más que el de mi corazón a mil en cada segundo, más que el de mis pulmones precisando aire entre beso y beso, esa sensación de estados eléctricos mis cosquillas en la panza si lo tengo cerca, si acaso me rosa sin querer como la primera vez
El sexo, es este hermoso estado de sentirme libre para ser yo sin preocupaciones más que se sienta bien, y sentirme bien.
El Sexo, no tiene en mi mente un abdomen marcado, ni una espalda de publicidad tiene esa forma del cuerpo ese envase del hombre que amo que hace que prevalezca mas su alma y su corazón que su cuerpo, porque el cuerpo cambia el interior es esa esencia que se amar.
El sexo en mi mente es un complemento de mis sentimientos no el centro de mis relaciones, quizás, tal vez, por eso me sienta perdida en esas palabras por no entender como es que personas pueden tomarlo como una vía de escape, como la solución momentánea a un momento de pasión que nada deja al alma solo mas soledad.
Te observo, la mirada aun perdida, casi veo como las lagrimas se conjugan con el silencio, estas sigues preguntando por medidas, por si me besaron, por si intime con alguien que es solo en tu mente un ave de paso, te miro pienso en “muchos porqués ” y me voy sin entender.
Una noche en esas que me quedo desvelada leyendo te descubro en las líneas de un libro en mis manos, describe tan bien todas esas sensaciones y lo comprendo, sexo sustitutivo, adicción a sentirse amada aunque sea unos momentos, para sentirte menos sola, aunque estos encuentros solo terminen acentuando tu soledad en las tardes de domingo. No puedo evitar sentirme triste, siento tu alma perdida, tu espíritu vago pidiendo a gritos que alguien te salve de esa situación, cierro mis Ojos una vez mas Le pido a Dios de corazón que le de paz y claridad a tu mente y corazón, que encuentres el camino de regreso a lo mejor de vos.
Me marcho, tomo mis cosas te veo todavía sentada, tanta imagen, tanto envase, tan atractivo según los medios de comunicación, tan tristes por dentro, tan bello por fuera, no puedo evitar suspirar mientras bajo las escaleras, solo atino a tomar el celular marcar el teléfono del amor de mi vida que tardo 33 años en llegar y Decir “Te amo”, Gracias por estar en mi vida Quiero hacer de corazón que todo cuente poniendo mi alma al decirte te amo sin dudar.
Daph.
29-03-2007
