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Archivo de posts: Septiembre, 2007
  • Reflexiones y relatos

    P1030940

    El espejo.

    Tenía su vida programada, la edad para tener sus hijos.

    El mes en el que debían nacer, el nombre que tendría, la escuela a la que lo mandaría, las dietas que harían, los deportes que jugarían.
    Todo un esquema para que la vida no fuera sentida como accidental, porque tenia que sentir que llevaba las riendas de su vida, de sus proyectos, todo debía tener un momento un lugar.
    Todo debía tener un orden establecido, el dinero debería estar para cubrir cada necesidad pero para eso la vida se había convertida en una maratón de cálculos y mas cálculos.

    Primero que nada estudiar, la carrera, la licenciatura, la maestría, si apenas quedaban horas para dormir no importaba solo sabia que a vida no podía escapársele pensando en cosas que se le fueran de las manos, todo se debía hacer como lo había fijado su mente en una de esas revoluciones de cálculos y teorías de física, o metafísica asignado a sus prioridades.

    No había tiempo para el amor, seria una distracción que no podía permitirse, también debía cuidar cada detalle, de su cuerpo, el peso debería ser el correcto, entre las horas de estudios tenia apenas unas horas libres y decidió dedicarlas al Gym, para somatizar las energías estancadas y controlar las hormonas.

    Todo debía tener un lugar asignado, se armo entonces una rutina, salidas con amigas una vez a la semana, siempre y cuando no tuviera que estudiar, para alguna fecha en especial, Gym, cuatro veces a la semana dos al empezar el día, dos al finalizar, para sentir que variaba en algo, trampitas que le hacia a su mente para no sentir que estaba encerrado en un tremendo control, que los cálculos le estaban ganando la pulseada.

    Termino sus estudios universitarios, casi sobre la edad que algunas de sus conocidas de pueblo estaban formando sus familias dejándose llevar por el ciclo de vida, demasiado jóvenes pensó, ya tendré yo la familia que soné con cada detalle para que nada les falte.

    Una beca le permitió cambiar las perspectivas que tenia e iniciar nuevas metas en otros países, y no lo dudo, preparo nuevamente cada detalle, calculo los pros y los contras y elevo vuelo, si acaso alejarse de los suyos no era un impedimentos, sus padres le habían enseñado que tener las cosas programadas era lo mejor y así lo hizo.

    Su vida en el viejo continente, le daba aun mas libertad, tantos espíritus libres descubriendo el significado de ser jóvenes y estar vivos, de no tener limites, ni preocuparse por las formas, de poder andar con la ropa que se te ocurra, y no ser rara por eso, de poder salir a la hora que quisieras, sin que te controlen, pero tenia tan arraigado el control de cada uno de sus tiempos que solo se limito a observar ese ritmo de vida sin que le llegara a afectar.

    Los mese los años pasaron, nuevos conocimientos, descubrió que cuando mas aprendía mas segura de si misma se volvía, y le daba satisfacción el ambiente de cátedras y exámenes adrenaliticos que la ponían a prueba una y otra vez.

    Su vida tenía un control absoluto, paz que le permitía una economía asegurada de su familia de generaciones y generaciones de control, de preparación, de tener siempre esa sensación de tener y sentir que se precisa aun así algo más.

    Llego a los 30, todo estaba bajo control, pero la vida a veces decide enseñarnos a escuchar el cuerpo, a educar el alma para descubrir que nos hace felices en realidad, una molestia absurda en la boca del estomago la llevo a un control rutinario de salud.

    La vida controlada en todo sentido la puso contra el espejo, su rostro pálido, sus labios sin color, su rostro casi angelical, sus manos, el peso correcto para ponerse la ropa de moda sin sentirse incomoda, sus manos delicadamente cuidadas, su pelo, todo en ella era perfectamente controlado menos saber que se enfrentaba a uno de los canceres mas silenciosos que experimenta la humanidad.

    Una enfermedad traicionera que avisa demasiado tarde, que no produce demasiadas molestias durante un gran periodo de tiempo, y al notar los síntomas realmente en es punto culminante de al enfermedad, no era anormal para ella tener acidez de estomago o sensación de gases, alguna molestia vaga en el abdomen, diarrea estreñimiento, perdida de apetito o peso, sensación de debilidad o cansancio, aparición de sangre en heces o en vomito, tonterías que no la frenarían en la rutina de cálculos y tiempos que se había establecido, y que la frenaron cuando se descubrió indefensa ante el espejo.

    Los síntomas se hicieron cada vez mas notorios, la perdida de peso, el cansancio a forma increíble se consumieron lo que quedaba de energía en ese ser que todo lo tenia planeado menos ser sorprendida por un cáncer.

    Se sentó frente al espejo una y otra vez tratando de verse reflejada en aquel cuerpo que no parecía el suyo, en ese vientre que jamás tendría el calor ni la vida de los hijos que en su escala de valores estarían planeados para mas adelante, casi para la fecha en que planeaba generar la vida de una nueva generación la vida irónicamente le demostraba que de la boca de su estomago empezaba a morir, tan rápidamente como apareció el cáncer, su cuerpo se comenzó a apagar, casi una luz a la vez, una sensación de perdida y desasosiego tras otra.

    No podía pensar no podía calcular, no es dio tiempo para amar, se marcharía de esta vida llena de conocimientos que tampoco podría compartir, toda una vida de planes a concretar sin ver cumplida una sola de las metas que tenia.

    Fue en una de esas tardes que las voluntarias aparecieron por su sala de hospital, en esos días donde los miedos, las dudas, el stress de cambio de esta nueva situación entre dudas y desorientación que encontró por primera vez que nada podía controlar, y ante una palabra de afecto de una total desconocida, encontró algo de paz, Casi al final del camino con esa mente prodigiosa llena de nuevos conocimientos, carrera que no le daría la vida, y con la sensación de enfrentarse a una montaña de cosas sin ser concebidas encontró en aquel rincón en ese momentos critico a un ser sencillo de mirada calida, de gran sonrisa, a Una amiga, fue su nexo con la vida que no fue, no dudo en presentarle a sus hijas, cambio las lagrimas por conversaciones de horas, y decidió que no terminaría triste su vida.

    Se miro frente al espejo una vez mas la vida la consumía a paso veloz, pero esa tarde le pidió a esa voluntaria que se convirtió en esa amiga inseparable que la ayudara a sacarse una foto juntas, y al costado de su mesita de luz la dejo del lado izquierdo el del corazón.

    Consiguió pintar un cuadro, con lo que tenía a mano, arreglo con su amiga para plantar un árbol, no tuvo hijos, no le daba tiempo la vida para escribir un libro.
    Esa tarde frente al espejo, luego de salir a tomar aire, se sentó y escribió:

    “Que le he dado yo a la vida, que he dejado para el bien de los demás, nada mas que cálculos y números ajustados, se calla mi alma si pienso en lo sola que estaba sin pensar.

    Que hice por otros cuando pude, si el tiempo que tenia era solo para calcular, no tome las manos de un amado entre las mías, no me perdí en su mirada cual adolescente enamorada, no guarde nada mas que números y papeles, y hoy la vida se me va.

    Que hizo la vida por mi mas que darme oportunidades que no vi, por correr tras cosas que podía controlar, si acaso marchaba con un termómetro bajo el brazo, y los riesgos no eran adecuados para lo que tenia en mente y debía controlar.

    Que le dejo a los que ame mas no lo dije, sino esta lección a recordar, la vida pasa, el amor calma cuando un alma sufre, cuando no puede hablar.

    De que huía al controlarla, tal vez de este temor a no saber amar. Hoy presa de este tiempo que se acaba entre las lagrimas que no me dejan ver mas allá, pedí disculpas a los seres que amaba y no se los dije jamás, aprendí a mirar con otros ojos, justo cuando la vida apaga los míos a una velocidad absurda, sin poderlo controlar.

    Pero hoy soy libre en estas letras, podría a ver sido tantas cosas mas, pero el temor a los desconocido e incontrolado me dejar dormida y triste frente a este espejo, mi reflejo de la vida que soñaba te la regalo, hazlas tuya, no esperes a nada mas que amar, que tu alma te guíe, escúchala, tal vez pueda enseñarte mucho mas que los libros, mucho mas que los letrados, y se la base de una vida que se viva de verdad.

    Que los cálculos no callen los momentos las cosas simples y bellas que te hagan ser feliz, se lleva esta vida mi cuerpo, pero en estas palabras estaré eternamente aquí.”

    Quedo el papel a un costado de la cama, y con la sensación de alivio en el alma se dispuso a dormir, no despertó, pero descubrieron una sonrisa en su rostro que jamás se han de olvidar.

    La vida pasa, no la planees, vívela, día a día, hora a hora, no te calles, no te frenes date aire y mírate al espejo, a ver si refleja algo que estes a tiempo de cambiar.

    Daph.
    30-09-07

    http://www.todocancer.com/esp

  • Silencio

    A veces en el silencio se esconde un arma mortal Cuando el dolor en el alma calla, nace en medio del silencio un mar de confusión.

    Me descubrí vulnerable ante esa mirada perdida llena de tanto odio, tanta confusión, tanta sensación de no haber dicho a tiempo que cosas con síntomas de herida tenia en su alma.

    Una lagrima que no se derrama a tiempo, puede crear un mar de confusiones en su mente. Sensación de ahogo y hastió, sensación de un alma callada, que no se siente comprendido.

    Esa sensación, temores silenciados a no saber nadar a no poder controlar las lagrimas si se animaba una sola a derramar su vida se convertiría en un mar de lagrimas y sus pies perderían contacto con la firmeza de la superficie de esa vida; sensación de estabilidad que nunca llega que tanto espera, y esperando desespera, callado, angustiado y confundido.

    No se en que punto se bifurco el camino hacia la vida que sonó un día.

    Perdió el sentido de orientación de su alma hacia la fe que le dibujaba la sonrisa al iniciar su día diciendo gracias al cielo antes de bajar los pies de la cama, y la vida amanecía en silencio ausente de miradas, de palabras de caricias.

    Cuando dejo de llorar, de hablar, de escuchar su corazón, de buscar un abrazo y contención.

    Cuando se sumió en ese silencio, que vuelta y vueltas de la vida presiones y rutinas se convirtió, en esa avalancha de temores, dudas y dolores convertidos en odio y confusión.

    En la ceguera constante de sensaciones trasformadas por el silencio; confundió el tiempo, no vio perspectivas ni realidades.

    Personas ajenas a su mundo se vieron envueltas en ese torbellino, que nada tenían que ver con la razón ni el amor. Revuelta del alma que de tanto callar aprende mas rápido a temer de cada uno, y de a poco se empieza a odiar que todos tengan lo que el no podría conseguir en su alma, es paz.

    No vio quien era victima ni victimario todo era parte del silencio; silencio de esa alma callada y perdida, dio fin a la vida de otros, por no poder mirar mas allá del silencio que acallaba y convertían en odio absurdo ese dolor del que nunca hablo.

    El silencio, perdió su mirada, su alma, su fe, la realidad y la razón, disparo enceguecido, sin palabras, y la multitud en medio de los gritos en silencio eterno se convirtió.

    Y la vida entro en silencio, y las almas dejaron de gritar y de llorar, y yacieron esos cuerpos enmudecidos, como peses sacrificados a la orilla de aquel mar de la humanidad.

    Daph.
    03-09-07.

    peces a orillas del mar

  • Amor.

    270907 (25)

    De que manera expresas tu amor?.

    Caminaba por la calle que da al costado de mi casa, pensando en que quiero decir cuando le digo a mi pareja, a mi futuro esposo, al padre de mis hijos TE AMO.

    Lo digo acaso esperando escuchar lo mismo?
    Lo digo para convencerme de lo que siento?
    Lo digo por temor a que un día lo olvide y se olvide de mi?

    Porque decimos te amo?

    Entonces tomo conciencia que desde que empezó la primavera los árboles que bordean las aceras de estas calles están dando frutos en otoño, junto con las hojas secas de este otoño en septiembre encuentro a mi paso una especie de piedritas marrones fruto de estos árboles la gente pasa lo pisa, es una molestia mal en las corridas de esta rutina de todos los días por estas calles de Girona.

    Llego a casa con uno de estos frutos parecen carosos pero no tengo que claro que tipo de fruto son. Lo llevo hasta el escritorio y pregunto que son.
    Castañas- me dicen.

    Sonrío y siento que Alguien que amo mi vida como la de cada uno de los que estamos sobre esta tierra, creo un orden para que en cada estación tengamos frutos en tierras fértiles como estas para cada estación. Esta sensación de la tierra de miles de opciones para alimentar nuestro cuerpo esta a los costados de la carretera vaya a donde vaya, sembradíos, arados, arboles frutales en algunas calles como si fueran un mero adorno.

    Por eso mi amor es como los frutos de cada estación, la naturaleza me dice te amo con un camino de castañas a mi paso, con todas la calorías que puede precisar mi cuerpo cuando se aproxima el frío.

    Escucho un te amo cuando me asomo al balcón y descubro una enorme nube repleta de una inmensidad de tonos pasteles tentándome a sacarle una foto.

    Escucho un te amo cuando acompaño a mi pareja a recorrer estas tierras y cuando mas las descubro mas comprendo que me gusta lo que ven mis ojos lo que siente mi alma al transitar por estas carreteras.

    Escucho un te amo cuando hacemos mas de 200 kilómetros en un día solo para que pueda ver las primeras nieves en los pirineos, aun cuando eso involucre pasar por precipicios, y olvidarse de su vértigo solo a cambio de verme feliz sacando fotos.

    Escucho un te amo cuando veo el atardecer tiñendo de azules las montañas de estos pirineos, cruzando Ripol, y los tonos pasteles resaltan mas las montañas con estas primeras capas blancas de nieve.

    Escucho un te amo, cuando se apagan las luces del día, y aparece ante nuestros ojos una luna enorme, como jamás vi antes en mi vida, de a poco el cielo se llena de estrellas, no preciso esta noche estrellas fugaces.

    Amar es estar atento a lo que me dibuja esta sonrisa y por ella puedo decir gracias, amar es acompañar para que el otro no pierda las esperanzas, es mirarlo a los ojos y sentir que vale la pena despertar junto a el cada mañana.

    Amar es recoger estas castañas camino a casa, un par de hojas secas de la estación que tanto le gusta, este otoño por primera vez compartido, en la tierra fértil de sus antepasados, en la tierra le letras catalanas del Nano.

    Amar es buscar el pañuelo de seda celeste, para envolver este regalo, un pliegue acá otro allá y envuelvo lentamente este presente que llegara a sus manos porque antes alguien a mi me a amado.

    Pañuelo de seda celeste, hojas secas y castañas el otoño a llegado, digo gracias por lo que hoy tengo, digo gracias porque en este día no temeré decir te amo, y lo diré mirándolo a los ojos sin esperar por ello algo a cambio.

    Daph.
    28-09-07

  • Reflexiones

    sep07 (75)

    (La siesta)

    Martes, del algún mes, en algún año, casi las tres de la tarde, el otoño cumpliría algo así como cuatro días en este año, (no quise pensar cuantos años)

    Podría caminar sobre el colchón de hojas secas, solo para la satisfacción absurda de mi sentido auditivo.

    Los parpados pesaban, el cansancio asomaba, tome conciencia entonces que mi digestión estaría causándome esta sensación leve de narcolepsia, acurrucada en el sofá, mi cuerpo se vuelve mas frío, necesito una manta, ya no siento ni el sonido del televisor que esta encendido en la sala.

    Entre dormida de doy vuelta y me abrazo al almohadón. Un sacudon me despierta, miro el sofá sobre el que estoy es marrón y las cortinas marrones y blancas, sobre el ventanal una mujer cabello rubio, aunque distingo que es gracias a las virtudes de un tinte, debajo de esos arreglos cosméticos tendrá cabellera blanca.

    De complexión mediana a grande con voz audible, se acerca, a una especie de vasija, derrama sobre ella una esencia, y crea en mi cierto desagrado, nombra a un inocente, mientras desparrama por la habitación el contenido.

    Se acerca, un alma como si no la viera, me habla me llama y le pido a gritos que la vea, que reaccione, pero no escucha, pero no ve.

    Avanza lentamente me vuelvo y siento como me falta el aire, el ruido del portero hace que reaccione con taquicardia, abro los ojos estoy en la sala mi rostro mis labios parecen no haberse despertado, las imágenes de esa sala y esa mujer eran tan vividas que de solo recordarla alteraba mi respiración.

    Mis labios seguían adormecidos, debía salir y seguía atontada, procesando las imagines, con frío, definitivamente el otoño se estaba haciendo sentir.

    Camine, vi vidrieras, compras, gente mas abrigada, árboles cambiando de tonos los amarillos, ocres, y bordo, enmarcaban ahora el entorno, regrese a casa, media lunas mates, la cena, las fotos del día, y aun así las imágenes que me asaltaron a la hora de la siesta , todavía se sienten vividas en mi mente.

    Hay momentos imágenes que aparecen en esta vida, las dejamos pasar, o nos atrevemos a preguntar, por que, para que?.

    Acaso amar, hace que nos creamos responsables del bienestar de aquellos a quienes amamos, estar pendientes de cualquier mala intención que pueda dañarlos. Tal vez, en nuestra mente de mama gansa, tratamos de crear en el entorno de nuestro amado cierto halo de cuidado, estar más que atenta que nunca a las miradas, tratar que se sienta libre, mas nunca solo, compañero, y la vez niño, amante, amigo.

    Tal vez amar nos abre a la percepción, sensaciones de energías estancadas, energías egoístas, maliciosas, amores no correspondidos.

    Sensaciones de poseer que se vuelven un arma de doble filo, en una mente egoísta que solo entiende compartir solo si puede manipular y poseer.

    En que punto puede uno encontrarse en la línea frágil en que cuidar proteger, se confunde con poseer, nos pertenece acaso un hijo, un hermano, un amigo, un amor?.

    Proteger, hacer uso de nuestra humilde y tal vez corta experiencia para orientar a quienes amamos para evitar que sufran lo que hemos sufrido nosotros, seguramente cada uno creara sus propias experiencias, quizás solo seamos un faro a la distancia, una guía por momentos tenue, otras veces sin querer enceguezcamos en nuestro intento por evitarles un pesar.

    El sueño de la siesta, quizás precise el paso del tiempo para comprenderlo, tal vez dejar hablar a mi alma tomarme el trabajo de entenderla y aceptarla como mía, con sus pensamientos acertados, con sus reacciones que a veces no entiendo.

    Mi alma me protege, me guía, me hace este ser arriesgado, este ser temeroso a veces.

    La siesta, tal vez le dio rienda suelta a mi alma, por eso estas letras te dicen si te amo, intento protegerte, guiarte, susurrarte, sugerirte, y todas esas cosas terminadas en te. Quizás por eso cuando siento que se terminan las ideas recurro al humor, y al encontrar en medio de la conversación tu sonrisa, se satisface mi alma, y ya nada mas precisa.

    De vez en cuando, nos viene bárbaro dormir apenas una pequeña siesta.

    Daph.
    25/09/07.

  • La brujula oculta

    Imagen 1484

    Me desperté desorientada, atontada como si estuviese en una de esas tardes de verano, que no dejas de sentir ese calor pesado sobre el cuerpo, te cuesta abrir los ojos como si toda tu vida se recostara sobre tu cuerpo, no te dejan levantar la cabeza, podes reaccionar y no sabes donde estas.

    Decidí cerrar con fuerza los ojos una vez mas, respirar profundo cambiar de posición, busco la almohada la abrazo buscando a mi amado, entonces recuerdo que estoy sola, que quizás no era verano siquiera, quizás deje la calefacción abierta y afuera hace frío, deben estar los vidrios empañados, me levantaría lentamente buscaría un salto de cama calido, para no tener frío unas pantuflas y me prepararía una taza de te con limón para calentarme las manos con el calor del la taza, mientras lo tomo lentamente y siento como mi cuerpo recupera el calor.

    De pronto se siento alivio y la sensación de calor en sus manos, me relaja y se acomodo para dormitar cinco minutos mas, no pensé en que día estaba ni a que hora debía levantarme, solo adormecida se que cinco minutos mas en el calor de la cama, no le harían mal a nadie,
    -Hay tiempo, (pensé).

    Miro entre dormida el brazo y la muñeca donde llevo siempre el reloj siempre pero no lo veo,
    - Lo Habré dejado en la mesita de Luz, (pensé entre despierta y dormida) ya lo mirare en cinco minutos cuando termine de despertarme. Y me acomodo un ratito más.

    Sentí placer al tomar consciencia de que el calorcito de la cama era mas atrayente, era tal vez como la sensación de un hermoso abrazo de un ser amado, y dormida sonrío.

    Trato de recordar que estaba soñando, y me vi caminando calle abajo, en una de esas callejuelas de la parte vieja de la ciudad, vestida con ropa de verano, un vestido de lino, sandalias, y el murmullo de la gente al pasar me llamo la atención, francés, ingles, portugués, catalán, algo de alemán.

    Fruncí el ceño como siempre lo hago cuando algo le llama la atención y presto mas atención de antes a esta gente que pasa con mapas en mano, vestidos con ropa de turistas en verano, por un momento se sentí en uno de los atractivos culturales de la ciudad, pero no pregunto, solo dejo que mi imaginación me guié.

    Sigo caminando sin dirección, cada vez mas despacio escuchando frases al pasar, sobre esas calles empedradas, cactus en las entradas, flores mas allá, mis pasos cada vez van mas lentos y por momentos acerco la oreja a las conversaciones al pasar para descifrar de donde vienen, tratar de entender palabras en diferentes idiomas me causo gracia y de pronto me siento como niña creando sus nuevos juegos, identifiquemos de donde son.
    Camino sin parar despacio, sin prisas, sin pausa, a pasos de allí, una escalera a un costado una catedral de puertas enormes, un balcón de época y desde donde se podía ver la ciudad desde lo alto, no me siento extraña si saco fotos, me siento una mas de los caminantes por esas callejuelas antiguas, por las historias de esa ciudad.

    De pronto oigo un caballo a lo lejos, casco de un carruaje sobre el camino de piedras, - nada mas oportuno, pensé, un conductor con smoking, el día se hizo noche en un instante, como si alguien cambiase el escenario de pronto y sin avisar.

    Me alegro de ver la luna que se asoma enorme detrás de una nube que parece de algodón azulado, las estrellas se ven mejor que nunca, y de repente me siento sola. Que haré en esa noche sola caminando, siento que el viento cambiaba de calido a frío, como si alguien abriese una puerta y corriese una corriente de aire frío, o un ventanal. El vestido no es suficiente abrigo, acelero el paso para regresar a casa, - Me estarán esperando, se me hizo tarde y no me di cuenta?.

    En ese instante, tengo caminar hacia casa, pero… hacia donde?, y si me pierdo en medio de tantas escaleras, entre tantas bóvedas, y no encuentro el camino de regreso?...
    A quien llamar si no recordaba un numero de teléfono?.

    Apenas en mi mente se asoma un rostro pero no recuerdo su nombre, solo la sensación de un abrazo, lo veo apoyado la baranda del balcón, de tarde un domingo, lo miro el me mira pero siento que su mirada esta como perdida, reconoce que no se siente bien, me acerco lo abrazarlo y pido de corazón que se sienta mejor.

    Cuando paso eso? Donde estoy realmente, es que acaso todavía estoy esperando que vengan por mí? Y si pregunto? A quien? En que idioma? Como hago para que me entiendan, en ese momento siento que mi voz no es audible, y comprendo que jamás aprendí el lenguaje de señas que mi hermana y cuñado saben, solo aprendí a decir TE AMO, con ese lenguaje, no puedo ir por la calle diciéndoles a todos TE AMO, o si? Que pensarían? Me tomaran por loca? Que pensara la gente si se cruzaran a una joven con cara de desorientada y lo único que les digo es TE AMO, y para colmo con leguaje de señas.

    De pronto recordé que si me quiero comunicar puedo escribir, la dirección de casa no la recuerdo, y si pregunto por una oficina de turismo y busco un mapa para identificar algún lugar y lograr regresar antes que pasar la noche entre esta gente con la que no me puedo comunicar, la idea de pasar la noche en la calle sola, sin saber a donde ir, y sin recordar por quien preguntar, siento que me aterra me limita, me hace sentir indefensa.

    Sigo caminando mientras pienso, pero con el movimiento no siento tanto frío, se entonces que mientras este en movimiento sentiré menos frío, algunos bares de la calle por la que caminaban tienen el volumen de la música cada vez mas alto, la gente se escucha alegre, entre copa y copa, rescato la imagen de las personas disfrutando de una noche en vacaciones.

    Debemos estar en verano… diciembre, enero, febrero.. Alguno de esos meses, deberé llamar a casa para avisarle a mi hermana que me perdí ella siempre sabe como ubicarme cuando me desoriento, con ella siempre tuve la sensación de poder hablar horas y horas que me cuente su percepción de la realidad, contarle la mía, compartir, y a la vez saber a ciencia cierta que somos ella y yo pensando parecido, pero siendo nosotras cada una con su punto de vista, me orienta, la oriento, pero nuestros pasos van siempre hacia donde lo dicta nuestra alma.

    Entonces es eso necesito una guía una brújula, algo que me oriente aun con los ojos cerrados no importa donde este, no importa con quien este, ni de donde de venga ni a donde vaya. Una brújula que me reoriente en medio de un desierto, en medio de la nada en medio de la gran ciudad o en un pueblito de esta hermosa ciudad de tanto tiempo con tanta historia bajo sus pies.

    Oigo una voz que me llamaba, y me doy vuelta, reconozco el rostro, siento el calor de sus brazos, y ya no me siento tan sola, su lenguaje era el mismo que el mío, veo como se lleva la mano al pecho como si tomara su corazón y me lo entregara entonces se a ciencia cierta que me dice TE AMO, no preciso nada mas, lo demás no precisa palabras se siente, o no, se vive o no, se palpa o no, se huele, se respira como el aire que nos da la vida, era el lo sabia, aparece cuando me decido a buscar el camino de regreso a casa, y termino descubriendo que vamos para el mismo lado, con el mismo ritmo, con la misma meta, en la misma dirección, sin querer descubro al posar mi mano sobre su pecho, gesto que el imita, y sonreímos con la mirada al descubrir nuestra brújula oculta, esa sensación de saber que la mejor manera de llegar a nuestro destino, a nuestras metas, la concepción de nuestros sueños, la realidad que soñamos, o la concreción de nuestros sueños, esa es la brújula, por alguna razón la mía precisa del calor de su mano para activarse al igual que la suya.

    Cada tanto me descubro poniendo la mano en su pecho cuando esta recostado sobre el sofá mirando la tele, y entonces es como si el universo se alineara, las cosas se empiezan a ver en perspectiva, tomo sentido de la realidad, tomo su mano con la mía, y mi brújula deja de sentirse desorientada, ya no siento que este oculta, no para El que puede con una sonrisa, hacerme sentir en el tiempo y en el lugar que mi corazón precisa, suspiro y hago silencio, la calma llega se siente el sosiego, respiro lo abrazo, lo siento.

    Suena el reloj, escucho sus pasos, y de pronto comprendo que todavía no me levante, que aun estoy en los cinco minutos eternos del sueño, se acerca me besa, sonrío, de apoco abro los ojos, estaba tan lejos, me pierdo hasta en mis sueños si su brújula oculta de pronto se aleja.

    Empieza otro día, el sol aun asoma, el olor del café de la mañana de pronto me llama, se siente la sensación de estar en casa, la brújula se acciona, la brújula calla, me orienta me guía, ya no estoy perdida, ya no estoy sola.

    Los sueños nos guían, nos confiesan las cosas que a veces confunden y otras son esa orientación que precisamos para saber una vez más que estamos vivas. Pregunto a mis sueños que busca mi alma, porque a veces calla, no escribe, no habla, y solo me mira mientras la vida pasa. Donde están tus sueños, donde los dejaste, donde esta tu brújula oculta, donde la guardaste?

    Daph.
    23-09-07

  • Cuento # 5 Mas alla del mar

    palabras del mediterraneo

    Septiembre 21, empieza el otoño en el viejo continente, se empiezan a ver hojas secas sobre las calles y las aceras.

    Camino sobre carre major, en la ciudad de Gerona, Cataluña, noto al pasar por la cantidad de gente y la vestimenta que los días frescos ya son parte de esta realidad.

    Al pasar por el puente que lleva a la rambla descubro la torre sobre la que vi la luna asomándose esa noche que salimos a caminar, la miro y sonrío, escenas que nos siguen estemos donde estemos.

    Cada una de estas personas que me cruzo, tienen en sus almas historias que tal vez nunca se cuenten, que quizás nunca se escuche de sus raíces una palabra.

    Descifro en una conversación próxima, el tono dulce del idioma romances si acaso cuando los escucho conversar con cierta atención e intentando traducir las palabras que puedo, solo falta la voz del nano, y sus praules de amor...

    Se sorprende mi alma mirando a una de esas señoras de cabellera blanca, una que otra con el bastón sonrío al escucharla decir mol be... adiós maka... Y mi sonrisa se asoma a mis labios al tomar conciencia de que entiendo que esta diciendo.

    Camino a casa luego de aquella cita, voy mirando con atención cada detalle como si los mirase por primera vez, reacciono que tal vez mi hijo tendrá el privilegio de aprender el idioma romance de estas tierras, un idioma que se va perdiendo, un idioma prohibido por muchos años, tal vez por eso luego de tanto pelear por lo suyo, hoy los que parlan catala lo hagan con tanto orgullo.

    Las historias de mis seres queridos lleva entre líneas, viajes, nuevas tierras desafíos, quizás esa búsqueda de nuestro lugar en el mundo se lleve en los genes y como dice mi hermana lo que se hereda no se roba...

    Aquí, mi historias de idas y venidas un viaje desde el pueblito que me vio nacer a países cercanos, pero termino tomando conciencia que por mas que volvía, cada vez me alejaba mas, tal vez por eso para emprender el mas lejano de mis viajes, a este continente de donde surgen mis raíces, lo hice de la mano de alguien que como yo regreso a tierra de sus antepasados.

    Joan, nació en Cataluña, Girona, en La Cellera de Ter en un pueblito con gente que al pasar te saluda, como si te conociera de toda la vida, su vida se inicio en un pueblo conmocionado, en los dos últimos años de la segunda guerra mundial, en tiempos de Franco, donde no se aprendía catalán en las escuelas, como hoy.

    La Cellera de Ter es un pueblitos a orillas del río Ter, bordeado de montañas que en verano se llena de una infinidad de tonos de verde, desde donde los grupos de jóvenes se acercan cuando hace calor y realizan caídas en parapentes.

    Yo ni había salido de Argentina, y ya a miles de kilómetros el se estaba ofreciendo para hacer una paella para darme la bienvenida, promesa que cumplió al pie de la letra.

    El barrio del otro lado del puente de Girona conserva reliquias de la historia de los romanos una muralla que bordeaba la ciudad callejuelas angostas y escaleras, bóvedas, túneles y pasadizos. Guardo en mi retina, la vista de la catedral desde la muralla, y mas allá los jardines tan antiguos como íntimos que se sitúan detrás de esta, ir topándome al pasar con tanta historia, llenaba mi mente de preguntas, cuantas historias pisarían el mismo suelo sobre el que me encontraba yo.

    Joan era esa pieza que unía la historia de mi gente y me ayudaba a cerrar un circulo sobre la mía, venia a mi mente cuando una y otra vez en Centroamérica, en Sudamérica, en tierras de charruas, mi vida a futuro no cerraba, esa sensación de ir de paso, sin embargo al llegar a estas tierras me sentí lejos de lo que conocí pero con esa sensación de estar en casa.

    Joan nació en estas tierras, en tiempos de la segunda guerra mundial, conserva fotos en su mente de cada recoveco de la Cellera, el lugar donde las lavandera se reunían cada día, cuando de niño en los inviernos caminaban sobre el agua helada del estanque, si se le iluminan los ojos cuando revive en su mente como era ir a pescar al pantano con su padre.

    Desde la casa se escuchan las campanadas anunciando la hora cuatro mas las que corresponden a la hora, me indica y sonríe, y luego dice la hora pero en catalán para que me vaya acostumbrando a como suena, las campanadas proviene de la iglesia esta que recordaba de antaño.

    Dejo estas tierras a los 18 años, siguiendo los pasos de sus hermanos, llego a Argentina en barco, viaje eterno que no haría nuevamente. Y baja la cabeza y reconoce que a veces a los 18 uno se deja levar mucho por el corazón, quizás uno debería tomarse mas tiempo para pensar las cosas y no ser tan impulsivo.
    Tandil, fue la ciudad elegida por sus hermanos, y hacia allí fue, la promesa de estar juntos era su ley motive.

    Una tarde de esas en que uno se queda con la mirada perdida, como preso de los recuerdos me acerque a el que se había asomado al balcón para preguntarle si se sentía bien, sonrío y me respondió que si, y agrego, no es fácil empezar una nueva vida en otro país, no me fue fácil a mi, la gente que me rodeaba, se burlaba de mi por hablar diferente, sus costumbres no eran iguales a las mías, una simple salida podía ser un trago difícil de digerir, llevas años tratando de ser parte de esa sociedad, pero nunca dejas de ser un extranjero.

    Y lo más interesante, es que al volver a tu tierra, nada es igual, para tu gente sos más argentino que catalán, y terminas con esa sensación de no ser de aquí, ni de allá. La tierra que dejaste ya no se ve igual, y al regresar siempre queda el resabio de las historias que dejaste en la distancia sin culminar.

    Sonrío, y me repitió, viajar lejos de casa, de la familia nunca será fácil. La vida continua vayas donde vayas, no queda la realidad frezada hasta un regreso, los rostros cambian, los recuerdos se maximizan, y nuestra sensación del ayer nos da una perspectiva idealizada del ayer.

    Sonreí, y me quede en silencio, pensando, en como a veces dejamos de hablar con nuestros padres, los menospreciamos y perdemos de vista los pequeños detalles que los convierten en estos seres tan especiales para nuestros hijos. En que punto escucharlos se vuelve una molestia, en que punto es mas fácil, ratarlos como niños.

    Descubrí en Joan, un hombre cansado, distraído, impotente al sentir que no encontraba la forma de generar en su hijo el amor por el pueblo que lo vio nacer, callado por momentos, apasionado con la Biblia en la mano, respondiendo a cada duda, con algún versículo, afirmando que sus palabras nada saben de tiempos.

    Su historia tiene tanto de la mía, su mirada, su nostalgia y esa reacción y distracción en nuestras actividades, seres afines en reacciones, caminando a paso tranquilo apoyándose de a poco en esas rodillas que duelen mas los domingos, habla pausado, y con pasión cuando responde a mis preguntas sobre como era la vida en esos 18 años antes de partir.

    Hoy, aquí en esta ciudad a 20 minutos de su pueblo, en medio de la noche, cómplice con el silencio de los noctámbulos, lo hago letras, y comprendo al pasar, que la herencia de mis ancestro viene de estas tierras, como también las de mi amado, nuestras historias por momentos paralelas se cruzan en un punto, para encontrarnos hoy, en esta tierra, rica en historias de exilios y reencuentros, de retornos y añoranzas.

    Tu historia y la mía se parecen Joan, al igual que tus ojos brillan cuando recorres con tanta nostalgia tu Cellera de Ter, igual brillan los míos cuando escribo o hablo de mi gente, de mi país mi gente, sus calles sus cantito al hablar, mi mar.

    Tomo conciencia que sin querer me preocupo por saber como se siente, por intentar comprender esa mirada cuando se queda en silencio, su espíritu esta en cada callejuela de esta Cellera que lo vio nacer, esta en esa casa que construyo en Tandil, en ese trabajar arduamente a la par de su compañera de alma, de esos hijos que hoy lo ven tan rendido, callado acobardado, por los cambios a esta edad, a un año de jubilarse, le brillan los ojuelos cuando habla de irse unos meses a argentina, la inestabilidad económica, tiro por suelo el esfuerzo de tantos años, y volvió al ceno de la tierra que lo vio nacer.

    Siempre los cambios nos dejan una sensación de incertidumbre, y saber que uno tiene a su lado alguien que pueda mirarte a los ojos y estimularte para no bajar los brazos, cambia la sensación por sentirse en casa, porque mas allá de la bandera que ondee en el mástil, mas allá del idioma que se hable, la moneda por la que se valore tu esfuerzo, importa la mano que te guíe en los pasos a seguir, la sonrisa que te espere al llegar a casa, el abrazo después de un mal día, esa sensación que te da la persona indicada que hace que te sientas en casa en cualquier sitio, como diría el nano.

    Masas van y vienen por la vida, buscando su lugar donde anidar, algunos son menos nómadas que otros, tal vez no se trate de buscar una tierra mas o menos estables, mas o menos cerca de nuestras raíces, sino afín a nuestro corazón, termina mi viaje si siento que estoy frente a la persona con la que quiero envejecer, si puedo sentirme contenida cuando me siento nostálgica, triste o lejos, si puedo ser la persona que le sugiera lo que considero que es para el lo mejor, si puedo hacer que mi experiencia le puedan evitar pasar por una mala sensación, si puedo ver esa sonrisa 100 veces al día que tanto amo, si puedo sentir que venimos de la misma tierra que tenemos esa misma esencia, que nuestras historias tan similares nos unen en este día, en la tierra de su padre Joan, en la tierra de mis bisabuelos y tatarabuelos... Mi cara regordeta, mis caderas anchas, se las debo a Dolores, y me da placer saber que fue parte de estas latitudes, no regreso como Joan, porque el amor que le permitió echar sus raíces quedo en Argentina.

    Hago silencio, sonrío, y siento como si me mirara, esta sensación que me siguió por tantos lados, una tarde en Panamá, centro América cuando en mi vida no era feliz, por vivir la vida de otros y perder de vista mis sueños le jure que no dejaría que mi vida se escapara de mis manos, que me preguntaría una y otra vez que cosas me hacen feliz, y se lo preguntaría todas las veces que pudiera al padre de mis hijos, le prometí ese día que si encontraba al hombre de mi vida mi hija mujer, llevaría su nombre, y así lo haré, lo se, porque hoy, entre estas líneas están las almas de los que pasaron por la vida, para que hoy yo fuera presente.

    Sonrío al tomar conciencia que si Joan no hubiese emigrado a Argentina, Joan Second, no hubiera nacido, y sin su loco amor yo no estaría aquí, en este hoy, en estas letras, cada una de las personas que dejan su tierra, y buscan la felicidad de sus almas mas allá del horizonte, quiera Dios que los sorprendan los años respondiendo a sus incertidumbre con una sonrisa, con la sensación de encontrar lo que sus corazones busquen.

    Dicen los que saben que se puede olfatear a nuestras parejas a miles y miles de kilómetros de distancia, dice mi realidad que es verdad.

    Dicen que no hay mejor medicina para el alma que ser feliz, donde quiera que tu corazón lo decida, no temas a lo que no se ve mas allá del horizonte o la línea entre el sol y el mar. La mejor de tus historias es la que empieza desde el momento en que te decides a vivir, no importa donde sino con quien lo sienta tu corazón.

    Sea que tu alma busque estabilidad económica, un mejor futuro para tus hijos, reencontrarte con la familia que tuviste que dejar, ir tras el amor de tu vida, o simplemente porque eres un aventurado que todavía no encontró en este mundo su sitio, no importa cual sea la razón, pero si lo que desees de corazón, no temas, da el paso que creas conveniente, toma aire, y cree en tu corazón que estas haciendo todo lo posible para ser feliz en este día, porque no esta de mas seguir soñando, apostando, creyendo, conociendo, tal vez un segundo en un viaje, al llegar o antes de marcharte de tu destino, la vida te sorprenda con la sorpresa que tanto esperabas, con una sonrisa, una palabra de algún ilustre desconocido que te diga justo lo que precisa escuchar tu alma, o tal vez la mirada que te haga sentir el ser mas completo y feliz de este planeta.

    Busque lo que busque tu corazón, tu mente o tus anhelos no te des por vencido, no dejes cosas pendientes por a hacer porque la vida es una, no se repite, no se evapora, si hacemos que cada día cuente, si sentís que le vas dando forma a lo que te hace sentirte vivo y feliz entonces cada día contara.

    La migración hacia otras culturas te hace ver diferente el entorno de donde vienes, rescatas cosas que teniéndolas todos los días, que son simples toman una forma que le da otro sentido a tu vida, a tu forma de encarar la vida. Alejarse, nos da una visión diferente de lo que ven los que no se mueven de su entorno, no se trata de meritos de los que se quedan ni los que se van, sino de lo que se aprende cuando uno se deja llevar y amplia su visión de la realidad, porque la única realidad que vale la pena es la que se vive con todos los sentidos con todas tus fuerzas con todas tus ganas.

    La vida es mas que ir o venir, es aprender, es comprender , es aceptar, es asimilar, es mimetizarse, volverse ese ser abierto a las nuevas opciones, es mirar hacia atrás y sentir que valió la pena, que hemos aprendido, que podemos ser mejores sin cometer los mismos errores.

    Tenia apenas 14 años cuando un día Salí a caminar por la playa vacía de la playa que me vio nacer, puse los deseos de mi alma en un papel dentro de una botella y la arroje al mar esperando algún día una respuesta. La respuesta estaba ante mis ojos no en líneas arrojadas al azar, estaba en mis actos en mis decisiones en la forma en que debía encarar mis días, cualquier otro ser de ese pueblo perdido no hubiera ido mas lejos que la Provincia de Buenos Aires, pero mi alma curiosa que siempre quiere descubrir un poco mas allá, ver cuales son mis limites descubrió que la distancia la libertad de los kilómetros cada vez me llevaban mas lejos.

    Un día un Sueño, y saber que hacerle caso a mi intuición puede ser la mejor de las brújulas para conocerme un poco mas, y tratar de entender de donde vengo, quienes son parte de estar historia que me tiene con vida hoy, kilómetros de historias de idosincracias, creencias religiosas diversas, rostros de diferentes partes del mundo, amistades mas allá de lo que ven los ojos, y la mejor de las velas en este velero que elegí para mi vida, la fe en que todo puede ser mejor.

    Depende de cada uno descubrir que te hace feliz, que queres para sentirte completo, si la rutina detrás del vil metal solo te atrapa, quizás es hora de preguntarte si vale la pena, si dejas tus sueños postergados para una próxima vida, o es mejor pensar en hoy.

    Vivas donde vivas, vengas de donde vengas la mejor de tus historias empieza cuando lo sientas de corazón, vos sos el protagonista indiscutible, podes cambiar lo que quieras cuando quieras, viajando o no tu casa es donde es tu alma, tus afectos, el amor de tu vida, o la economía que sueñe tu corazón, el Dios que dicte tu fe, la esencia de tu alma.

    No hace falta irse lejos para encontrarse, no existe ningún punto de partida si no sabemos bien a donde ir, que tu alma encuentre lo que la haga feliz, sintiéndote en casa en cualquier sitio.

    Mas allá del mar, puedes encontrar las respuestas, o simplemente darte cuenta que estaban en el punto de partida y no las veías.

    Daph.
    21, 22 -09-07

  • Hoy

    Una a una piecitas de tu historia que recojo a mi paso para que sea esta nuestra historia. Día a día, Hora a hora, Carácter a carácter. Tramo a tramo de la historia de se apodera de mi corazón.

    Y la historia va tomando forma en esta sintonía entre el teclado y la complicidad entre este silencio de casa con la música suave que permite a mis voz sin temor cantar sin desafinar

    Cómplices mis espacios letras capturadas en esta pagina en blanco
    El cuento numero # 5 va tomando forma, en medio de este día donde las líneas tienen vida en este día a día una vez mas.

    Daph.
    21-09-07

    Feliz primavera para mi hermosa gente en Buenos aires, Feliz otoño para esta linda gente del viejo continente, porque sigo esperando la primavera por mas que mis ojos sigan viendo hojas amarillas y ocres

  • Cuento # 4 "Solo al pasar "

    Sicilia 1943

    De esta historia que se atreve a asomarse a mis mente solo tengo fracciones de tiempo prestadas, recuerdos que fueron tan míos como de ellos. .

    No los conocí personalmente si tímidamente en alguna foto que tuve ante mi y encontré en cartera con fotos en sepia como único recuerdo.

    El silencio en esta casa es inmenso pensé mientras hacia malabares para escribir con la palm solo para cambiar de ambiente y aprovechando que el sol entraba por la enorme ventana del living.

    La vi tantas veces en mis sueños, tantas veces escuche a mi padre diciendo cuanto nos parecíamos, sos igualita a ella decía y gracias a Dios aun sigue diciéndomela cada vez que me ve.
    Viene a mi mente el recuerdo de su rostro cansado, de su perfil refinado, esa imagen del cuerpo consumido por el tiempo.

    La memoria le jugaba una mala pasada o le permitía seguir sintiéndose joven en su mente, sus recuerdos se anclaron en los 60, todos estaban más viejos incluso ese hijo que partió para jamás volver.

    Su historia, tenia años mas de cien, tal vez décadas de encuentros, de romances y pasiones en medio de la nada, aprendiendo a golpes, que era tan fácil ceder a sus caricias, que era tan simple creer sus promesas, tal vez el amor que esperaba no era para la realidad de esta vida.

    Se conocieron un domingo, cuando el verano terminaba, esos días en que el calor se aleja y el frío comienza a asomarse por las ventanas tímidamente por las mañanas o por las tardecitas de crepúsculos.

    Tan niña en cuerpo tallado de mujer, caderas anchas, cintura pequeña, manos pequeñas como las de su madre pero menos castigadas. Quizás por esperar para ella oportunidades de que madre no tubo. Esa vida con mejores oportunidades que soñamos para nuestros hijos, que quizás ellos puedan tener menos piedras en el camino si sabemos como guiarlos.

    Era sin duda, de esas mujercitas que no pasan desapercibidas, simple, pero llamativa, con alma de niña y con la picardía de una mujercita que esta aprendiendo a ensayos y error el arte de seducir, sensación de jugar con fuego, y no temer al dolor de las quemaduras.

    No puedo ver en sus ojos a la niña, como si hubiera crecido en su interior tan rápido, o creció con tantas ganas de ser más grande que de su niñez no disfruto.

    En cambio 'el nunca dejo de ser niño, ni por mas lejos que lo llevara la vida, sus padres le cambiaron los riscos y el mar por llanuras, el cantito italiano por el acento de castellano de la gente de campo. Tenia el encanto y ese aires que hacia atrayentes a los extranjeros y mas a la gente de aquel pueblo con tantos habitantes que como el y su familia llegaron del viejo continente buscando una vida mejor.

    Ante los ojos de aquella niña, el representaba ese desafió de lo nuevo y llamativo por descubrir, ese ser diferente que le permitía ser libre y perderse en ese acento y ese encanto de italiano Miguel de ojos verdes con ese perfil de italiano, con ese encanto para seducir aunque ni lo intentase, podía hacer que las tardes juntos pasaran volando.

    Los encuentros se hicieron continuos, las miradas dejaron de ser solo de amigos cómplices de aventuras, fue en esos días donde más prohibieron sus encuentros donde ambos cedieron al arte de amarse en total libertad, sin más ley que convertirse en sensaciones a flor de piel.

    Apenas la vida la asomba a los 15, y el cuerpo cambiante siguió su curso y el romance cambio sus vidas.

    Cuando todavía no habían terminado de ser niños, intentando descubrir los misterios del amor y la pasión, de entregarse sin temor, todos los miedos los asaltaron y la dulce espera con vestigios de amargo a su vientre llego.

    Dolores de familia cristiana, jamás concebiría un aborto para su hija, no estaba en sus planes que tan joven la sorprendiera la vida con la maternidad.

    Miguel, tan chico como ella decidió quedarse a su lado aun a escondida de su familia, estuvo a su lado cuando Hugo nació, y trabajo con los padres de ella para cubrir las necesidades de esta su nueva familia.

    Al los dos Años de Hugo, llego Celia a sus vidas, y dos años mas tarde Omar, fue cuando festejaban esta nueva llegada de este tercer hijo a sus vidas, que los padres de Miguel se enteraron de la familia que les ocultaba, sin mediar discusiones programaron su partida a Italia, con la intención de que se alejara de la familia que no era la que ellos hubiera elegido. La partida se produjo sin despedidas algunas, solo el silencio, y en el corazón de la joven madre en la dulce espera la ilusión de una vuelta a rescatarla y criar junto a los hijos, y la presentación al padre del hijo nacería con Miguel lejos de casa.

    En 17 de enero, nacía Pablo Omar, un fiel calco de su padre registrado en el registro civil de Alberti, Provincia de Buenos Aires con el apellido de su madre y un renglón en blanco en la línea del padre.

    En el Viejo continente, apenas llegar los padres de Miguel, decidieron que lo mejor para el seria alistarlo en el ejercito corría el año 1938, por entonces solo estaba en sus planes hacer que este hijo rebelde que poco le importo su familia y tradiciones, asentara cabeza.

    El 1 de septiembre de 1939, inicio de la segunda guerra mundial encontró a Miguel en el ejército, lejos de volver a Argentina, el mundo daba un giro que le imponía luchar por su vida día a día.

    Italia, junto con Alemania y mas tarde Japón fueron parte de lo que se denomino en aquellos encuentros bélicos la Fuerza del Eje, pronto otros países menores se aliaron a ellos algunos por ideologías, conveniencia o tal vez por temor. Este suceso que entre el 1 de septiembre de 1939 a el 2 de septiembre de 1945 creo la muerte del 2 % de la población mundial,

    Sicilia tenia un papel importante ubicado sobre el mediterráneo se convirtió en uno de los puntos claves, por ese entonces, era un puerto de acceso acechado por las naciones contrarias a los principios que defendía la fuerza del Eje.

    Nada se supo de Miguel, durante este periodo, la familia recibió años mas tarde la noticia de la muerte en la línea de defensa por el año 1943, en la defensa del puerto de Sicilia y Cerdeña que fueron atacados con la avanzada del ejercito británico a cargo del General Alexander, quien invade Sicilia el 10 de julio de ese año, envolviendo a la resistencia especialmente la que se opuso en el macizo de Etna y en Catania y Messina.

    En el porcentaje del 2% de la población abatida por estos eventos, morían en muchas familias como la que dejo Miguel con la intención de un día volver.

    Pasaron Años y la mujer con alma de niña en la tristeza de no ver un regreso decidió darse por vencida, pasaron años de muchas noches esperando un volver una noticia, algo que pudiera averiguar de la familia del amor de su vida, del padre de esos hijos esperando ser reconocidos, ese volver que no llegaba.

    Cuando las penas no se hablan, cuando el silencio es el que cubre cualquier pesar, cuando no es licito llorar por el amor que nunca vuelve, el alma se enferma poco a poco, y cuando el alma calla el corazón solo emite sigilos pidiendo ayuda, los ojos prefieren la complicidad de un cuarto oscuro y poco a poco termina el sufrimiento mostrándonos seres tristes con la mirada perdida.

    La depresión la alejo no solo de la realidad sino también de sus hijos, que por recomendación de los especialistas quedaron bajo la tutela del Tío Saúl, quien siempre estaba a su lado, el que se enamoro de una mujer que trabajaba con el de sol a sol en el campo, pero que jamás pudo darle hijos, Sus sobrinos a partir de ahí fueron mas hijos que nada, y crecieron en el pueblo donde la vida les dio al oportunidad de nacer.

    La eterna enamorada de aquel italiano que llego para robarle el alma siguió con vida, un día encerrada en una enorme casa presa de las palabras que no se dicen jamás, cedió a la vida, hoy tendría 87 años u 88 pero ya no esta tal vez este con el de la mano sentados en uno de esos riscos de sicilia, mirando el atardecer sintiendo el aire del mediterráneo en sus rostros, tienen los mismos rostros que el día que se conocieron, porque los amores de verdad nunca envejecen, sin importar el tiempo que pase si están destinados a estar juntos tarde o temprano Dios se encarga de unirlos una vez mas.

    Saúl fue el padre que Miguel no puedo ser, quizás sus tres hijos solo fueron el fruto de su rebeldía a la familia Italiana que no supo acercarse para conocer lo que realmente lo hacia feliz, quizás hoy yo pueda estar aquí frente a este teclado escribiendo estas letras gracias a que Miguel Rei un día paso por allí

    No cuestionar lo que sucede nos hace sabios si sabemos mirar en perspectiva, a veces preguntarnos porque suceden las cosas sin juzgar nos hace todavía mas sabios, a los 32 descubrí en mis manos una carta regalo de cumpleaños de mi madre, fechada en el mismo año en que nací, a fines de septiembre dirigida al que consideraba que era mi abuelo Saúl, de ahí mi viaje a las tierras que vieron nacer a mi padre en 1939, y enterarme que mi abuelo era mi Tío Abuelo, ver con la complicidad de mi primo la casa donde mi padre nació, y encontrar en una panadería del pueblo a una prima hija de Celia mi tía que jamás conocí, la sensación de estar frente a alguien que tanto que tiene que ver con la historia de uno, y aun así ser tan desconocida.

    Escuche en sus labios por primera vez el nombre de mi abuelo, Miguel Rei, quiso mi alma que siempre esta preguntando porque saber que fue de su vida, porque no reconoció a mi padre, no deje de buscar la información necesaria para saber de el.

    No conseguí una foto, no conseguí un diario escrito por el pero mi mejor manera de dibujar los trazos de su historia para no perder de vista de donde viene la mía decidí dibujar en estas líneas la historia que fue, porque no pudo haber sido de otra manera.

    Generaciones después aquí esta mi alma pensando en alguien que dejo el viejo continente, este desde donde me encuentro hoy escribiendo estas líneas, pensando en las raíces que son parte de mi árbol de la historia pasada que siempre tiene esos misterios que nos sorprenden.

    Para los amores que siempre esperan, para los hijos que permiten que las historias no mueran, para los padres que cometen errores porque nadie nace con un manual de instrucciones, para que los siempre encuentran en las letras la excusa para dar un nuevo paso, para los que prefieren escribir o gritar antes de callarse y quedarse detenidos en el silencio de los dolores que jamás se expresan “Solo al pasar” es la frase que quiero regalarles hoy.

    Daph.
    19 a 20-09-07

  • Cuentos # 3 Alice y los duendes del mar

    duendes1

    Por esos años, en la ciudad de dos avenidas, en ese tablero de pocas manzanas que tenia como limite el océano atlántico y la ruta ínter balnearia, en medio de la paz que posee todo pueblito para turistas, pase mis días, esos días hasta los 26, todavía no recuerdo bien como la conocí.. o si?

    Si se que en ese tiempo trabajaba por las tardes en una mensajeria, la única en el pueblito para recibir faxes y entregarlos a quienes no tenían en sus casas de veraneo teléfono alguno, antes de que el celular hiciera mella en las comunicaciones las cabinas telefónicas sobre la calle principal estaban siempre a tope, pero a veces hacia falta algo mas de comunicación y el fax te daba esa oportunidad de hacer llegar unas líneas, una carta a manos de un ser querido en tiempo record.

    Por ese entonces sobre calle San Juan casi Santa Maria de Oro, había un local que se llamaba Hable Ya! un matrimonio de arquitecto decidió que era una buena idea pero precisaban una recepcionista y allí estaba yo con mis horas libres, así que mis tardes pasaban entre faxes y llamadas telefónicas, aprendiendo en mis ratos libres algo de impresión de shablones y publicidad, era un placer tener para dibujar debilidades herencia de los genes paternos, con rotring todas para mi.

    A un par de locales a la derecha estaba ella con esos enormes ojos celestes, ese cabello lacio y negro y esa sonrisa enorme, Cecilia, así supe después que se llamaba cada tanto se quedaba sin café, o simplemente pasaba camino al estudio contable donde trabajaba y me saludaba una conversación llevo a otra, y nos hicimos amigas, había llegado al pueblito por el amor de su madre a la playa, al mar en busca de su shangrila, atrás habían quedado la vida en capital federal, la vida de yet set de su hermana, que paso de la vida de estrellato a México, y mas tarde a Miami, atrás quedaron los proyectos de aquel grupo vocal de mujeres de lindo rasgos un accidente despidió a Cecilia por el parabrisas, conservaba de recuerdo como decía ella un cristal del parabrisas en su mentón, la recuperación traumática que le dejo una cicatriz en la cara, horas de encierro sin saber como quedaría su cara, pero luego de varias operaciones pudo recuperar de a poco el rostro que recordaba, costo enfrentarse al espejo, pero lo logro y mucho tubo que ver el espíritu de su madre para enfrentar esta situación.

    El alma mater de aquel humor incomparable de Cecilia se lo debía a su madre, Alice, una poeta de alma, con una voz incomparable, cantaba por la casa como nadie, el humor, era moneda corriente en sus vidas, decía en forma irónica que “había recuperado su alma el día que se separo”.Decidió pelearla por sus hijas, ella sola.

    Paso sus primeros años de vida en la casa de sus padres en Boedo, corriendo como loca para safar de las represalia de su madre cuando cometía una macana, con la complicidad de ese hermano, mimado por sus padres amante de los dibujos, y ella de las letras.

    Se reía, cuando contaba del primer beso que le dio el que fue su esposo, con mucha timidez segundos antes de que se subiera al colectivo (autocar), militar con el que formo una familia, con el que tubo dos hermosas hijas, una mas linda y escultural que la otra, con esa voz prodigiosa heredada de su madre que prefirió escribir antes que cantar, que no dudo en escribir para la columna de para ti, cuando se lo ofrecieron, profesora y traductora de ingles, con una dicción espectacular, nunca pasaba desapercibida, ella era especial en todos los sentidos.

    Nació un 04 de septiembre, quizás por eso tuvimos química enseguida, virginiana de ley como solía decir podía hacer una poesía desde su balcón de san juan, darle forma a su negocio de compra y venta de libros, tomar en sus manos la mejor de las poesías y convertirla en canción.

    Canción de cuna para Dany, canción de protesta para Cecilia si salía con alguna de las suyas, Leonina conquistadora hasta de sueños imposibles, la vi. tan apagada la ultima vez, vi a Alice como si no hubiera pasado el tiempo, años de ausencia fuera de argentina, y estaba igual, nada en ella era diferente, Cecilia en pareja con el amor de su vida, dando rienda suelta a su alma de vampiresa tan única como especial, Dany viajando lejos de casa para estudiar con el amor de secundaria, y Linda esta que nació un 05 de septiembre si recuerdo el día que llamaron de México para avisar de su nacimiento, se convirtió nació, único la alegría y el control de paciencia de la abuela.

    Linda llego de manos de su madre, que volvió a ellas solo para recuperar sus alas, como quizás lo hice yo años después con la mía, aposto a una vida en pareja años de vida en México, y ahí volvió a manos de ese ángel que tenia por madre para recuperar sus fuerzas.

    Las tardes de domingo con ellas era un placer esas tres mujeres juntas cantando riéndose hasta de las cosas mas irónicas, sensación de que la vida es dura solo si uno la encara con mala cara, como solía decir.

    Las vi. tan bien, como siempre y pensé en ese instante que la vida de Alice esta enamorada del mar, esta de los duendes del mar sobre calle chiozza , la misma que puso en mis manos por primera vez un libro de Poldy bird, me leía uno a uno con gran devoción, y luego esas caminatas por las calles vacías de este pueblito que nos permitió conocernos en el que nos perdíamos en invierno y pasábamos meses sin vernos, porque en la rutina de los pueblos uno puede verse todos los días o ninguno como si te hubiese ido de viaje, como si regresaras lleno de fotos y anécdotas que contar.

    En los duendes del mar encontré el cobijo que precisaban mis letras improvisadas en esos cuadernos, pasando los días detrás de los dibujos sintiendo el placer de hacerme de las técnicas de para dibujar que desafiaran mi capacidad, de improvisar mi alma de autodidacta como me decía cuando veía que renegaba de las reglas establecidas.

    Por aquel tiempo, hacia números mientras veía disfrutaba de mi intento de ser independiente viviendo sola, pero yendo a casa de mama cuando tenia que lavar ropa y no tenia ganas o para safar de cocinar, esa sensación de estar lejos de casa pero cerca, mas de una vez me quedaba con Cecilia conversando, si hasta festejábamos los cumpleaños juntas casi, una que otra salida para hacer sociales y esa complicidad de Alice esperándonos.

    Las clases de ingles con ella eran comiquísimas, a veces alquilábamos películas sin subtítulos, y escuchábamos Patt Bone, y terminábamos riéndonos como nadie, Cecilia que siempre tendía a romper el hielo cuando sentía que estábamos concentradas o serias cambiaba las palabras en ingles con ese tono de picardía, y se escuchaba no se puede con esta chica.. a quien habrá salido? A mi mamuchiii decía Cecilia y la abrazaba llenándola de besos, no me olvidare en mi vida esa imagen.

    El tiempo paso siempre pasa, siempre quedan recuerdos que nos dan esta sensación de sonrisa constante, esta sensación de saber que todavía existen seres como Alice, como Cecilia, que es grato recordarlas.

    Se que el lugar elegido por su alma es ese pueblito a orillas del mar, será eternamente la inspiración para sus versos, para esas historias de amor que recogía en sus caminatas por la playa en esas conversaciones con los vecinos con pasados interesantes que muy pocos conocen, porque muchas veces esos pueblitos tienen personajes acallados, que se escapan de las vidas alocadas de la gran ciudad para recuperar su privacidad, la paz o simplemente buscando el lugar que inspire lo mejor de ellos.

    Los duendes del mar fueron su inspiración, a orillas del atlántico en la paz de un pueblito turístico callado y a veces sombrío, ella encontró su lugar, mi alma que siempre esta buscando algo mas partió, mas de una vez, y hoy mas lejos en esta tarde de otoño en septiembre la recuerdo, ese personaje de mi vida que recordare siempre, por lo que irradia como persona, sensaciones placenteras que no se borran , nunca que te sorprenden en los malos días ayudándote a recuperar una vez mas la sonrisa.

    A la Sra. de las letras en el mundo de los duendes del mar van estas líneas, simplemente por ser el maravilloso ser que conocí.

    Daph.
    18-09-07

  • Cuento # 2. La Herencia.

    campo argentino norte

    Antonio, hijo de españoles, nació en Paraguay, y criado en el norte de Argentina, tenía una personalidad marcada, carismático, imponente, y con porte de señor.

    Supo como nadie ganarse el respeto de los que Vivian como él de la faena del campo, formó una cuadrilla de trabajadores y viajaba con ellos en busca del pan de cada día.

    Se enamoro de una india de gran carácter y porte de luchadora que lo siguió de sol a sol, que no temió traer a este mundo a sus hijos en medio de la nada, improvisar un lugar donde tenerlos y darles cobijo.

    Sin importar si estuviese su esposo a su lado trajo a este mundo cada uno de sus hijos, los acostumbro, a defenderse y los crió con lo que ella conocía, de carácter fuerte les enseño a pelear por el pan de cada día, a ganarse el sustento diario, decía que el día era viejo cuando sol asomaba en su ventana, luchadora de alma, solidaria como pocas.

    Pasaban meses en que la ausencia de Antonio se notaba, y mas cuando trataba por todos los medios de criar a sus hijos, pero valía la pena cuando el volvía a casa y tenia un hogar sus hijos y su esposa esperando por el. Recuperaba energía y partía nuevamente a trabajar sin lugar fijo cuidando que nada le faltara a su familia a sus compañeros de trabajo. Su mayor incentivo al momento de alejarse era el sueño de poder darle a sus hijos el campo que el soñaba.

    Fue en uno de esos viajes que Antonio se tomo con un personaje que cambiaria su vida, su vocación, y lo haría mas carismático, u querido por su gente. Cambiaron sus valores como hombre, cambio su forma de ver la vida y aceptar el dolor.

    Aquel tesoro lo hizo más sabio, aprendió a cuidar aun más a los suyos, y proteger aun mas a su cuadrilla de los males de salud que esa vida nómada les ocasionaba.

    Poco a poco, el respeto de su gente fue aumentando, la devoción, la admiración. No paso mucho antes de que la gente de los parajes por los que pasaban, lo empezaran a ver como una especia de santo, un guru, un ser enviado por Dios para acallar sus dolores y sus males en medio de la nada.

    Rodrí, como lo llamaban los del pueblo, cerquita de laguna limpia, recurrían a él cuando la boca los mataba del dolor, y con sus oraciones y un sapo los sacaba de ese infierno de sufrimiento. Los males a curar eran muchos, pero el pudo mas de una vez salvarles la vida, dándole a su imagen un cierto alo de grandeza, con su perfil refinado, y por aquellos días con dotes de santo.

    Fue en uno de esos viajes que nació ella, en aquellos tiempos en Quitilipi, Laguna Limpia en el Chaco el norte de Argentina. Por esos días por defender a un compañero en un riña sin sentido, termino privado de su libertad, unos meses, justo los meses en que ella con ojos color miel almendrados nacía el se encontraba anclado, sin saber que la debilidad de sus ojos lo esperaba. Su dedicación a su gente, la devoción del pueblo que lo veía como santo, y el pequeño detalle de haberle salvado la vida a la autoridad del pueblo, hizo que los meses en reclusión pasaran volando y con las suplicas del pueblo le dieron la libertad rápidamente.

    La vida empezó complicada para esa niña de ojos singulares, su madre concebía que la vida era solo para los fuertes, tal vez por eso exigía de ella aun desde muy pequeña que aprendiera a defenderse y eso implicaba no ser débil, ser firme en sus pasos que sostenerse no fuera un problema.

    Fue inscripta con el apellido de su madre en ausencia de Antonio, y la conoció y tuvo en sus brazos casi al cumplir el año. Sus piernas no eran fuertes, y los gritos de su madre desesperada al verla tan débil, la asustaban, era floja a los ojos de su madre, especial a los ojos de su padre. El con esas manos enormes y los rezos pudo ayudarla a dar sus primeros pasos, para el una proeza para la madre confirmaba su pereza.

    Las lagrimas cuando se acercaba su madre, se trasformaban en la devoción de ese padre que al tomarla en sus brazos pedía a Dios de corazón, que fortaleciera el alma de esta niña atemorizada por la debilidad de esas piernas que no respondían, con el amor que le procesaba, la librero de sus miedos sus piernas se afirmaron de mano de la compresión de su padre, y brillaban sus ojos cuando se sentía la devoción máxima de su padre.

    Quizás fue entonces cuando decidió, que el don que le había sido dado para sanar a otros, debía pasar a sus manos, tal vez su fragilidad haría que entendiese mas a los que sufrieran como ella que preciso de sus manos y sus palabras para dar sus primeros pasos.

    Los días que Antonio estaba en casa, ella seguía sus pasos se sentaban horas a conversar juntos, los días en que estaba lejos tenia que luchar con su madre que solo sabia de exigencias de castigos y gritos cuando sentía que aflojaba el paso.

    Los años pasaron entre trabajos en el campo, e ir a estudiar a caballo, los juegos con sus hermanos, ese hermano de carácter firme que era como su alma gemela, y las picardía de chicos peleando con los vecinos, haciendo maldades de chicos, eran castigados mas de una vez con horas de encierro, y mas exigencias de esa madre que tenia que criar casi sola a sus hijos sin una imagen paterna presente.

    Su esencia como niña, era ingenuidad que jamás se perdió, lo que la hacia especial a los ojos de su padre, y muy frágil a los ojos de su madre.

    Cuando crecieron el primero en marcharse a la gran ciudad en busca de una vida mejor fue Bruno, ese que era un calco de su padre, una replica de Antonio, una vez ubicado le siguieron sus otros hermanos, uno a uno y los viejos ya mayores quedaron solo con la compañía de los dos mas chicos.

    La niña de sus ojos en la gran ciudad formo familia, pelo renegrido, lacio largo, cuerpo de muñeca y cintura pequeña, sus primeros intentos de ser madre, fueron fallidos, pero llego esa primer hija, esa nieta para que conociera Antonio que pero ese tiempo ya vivía en el gran Buenos Aires.

    Por el año 71 cuando llegaba a sus vidas la segunda de las hijas, Antonio los abandonaba en esta vida, dicen los relatos familiares que empezó a morir de a poco el día que abandono sus campos, dicen, que la vida de la gran ciudad lo consumió, que se fue apagando el día que abandono ese campo que soñó para sus hijos y tanto le costo conseguir.

    Dice la versión de mi madre, esa hija devoción de sus ojos que empezó a morir el día que los vio partir, y mas pesar agrego a su corazón cuando sintió que ella no era feliz, que seguía sufriendo en su alma, que los miedos como en los primero pasos todavía las seguían acobardando. Sabia a ciencia cierta entonces que el Don de sanar a otros era para ella que mejor que nadie entendería a esas personas en su dolor al acudir a alguien para una mejor vida y la eliminación del dolor que cusan los estragos de la vida en el cuerpo a veces sin razón.

    Tal vez su carácter pasivo, su imposibilidad de pelear por lo suyo, o los constantes tratos de vejación de su madre, hizo que dejara en manos de su hermana aquel tesoro de letras que curaban, incompatibles con la fe religiosa que profesaba su hermana. En una procesión a la virgen de Lujan, aquel tesoro convertido en papeles se perdió sin llegar jamás a las manos de la elegida por Antonio para su Don sobreviviera de generación en generación, como una herencia familiar.

    No supe hasta mi cumpleaños 32, en ese año en que decidí tomar las riendas de mi vida, y averiguar quienes tenían que ver con mi historia, con mi pasado, que mi madre, mate en mano, me hablo de Antonio por primera vez, Español de buen porte con aire de caballero, igualito al tío Bruno, que la cuidaba y quería tanto que a la abuela le molestaba, porque decía que la consentía, Hubiera seguido sus pasos sin dudar pero por obra del destino o por no saber decir esto me pertenece la herencia de Antonio de manos de su puño y letra se perdió.

    Quizás ese año en que pude sentarme a preguntar quienes eran mis abuelos, herede la mejor de las herencias, la mirada que brillaba de mi madre mientras me hablaba de él, esa incursión con mi primo por la vida Antonio, tras el cual, él fue en busca y conoció a quienes lo vieron con vida, los que lo consideraron un santo, los que aun después de tantos años hablaban a sus hijos del hombre de campo, que mas de una vez los salvo de la muerte de manos de aquella mujer tan fuerte como tan solidaria que oficiaba de partera ayudando a nacer a los niños del pueblo.

    Fue ese año de herencias que nada saben del signo peso que Mike se tomo el día para que pudiésemos ir al pueblo donde había nacido mi padre, (pero eso es parte de mi otra historia) ver la casa donde nació, recorrer el pueblo y terminar en una panadería, donde comí los sándwich de miga mas ricos de mi vida, que conocí hasta una prima que jamás había sido parte de mi pasado ni por cuentos de mis padres. Allí donde pude conocer a la mujer que crió a mi padre, en Alberti, y jamás olvidare esos ojos de la mujer de 1902, que me decía que solo tenía 60 años, que añoraba al hijo prodigo que partió, que tenía visita de parientes que no conocía porque el alzheimer le había robado los recuerdos sin razón.

    En ese año, recordé mas que nunca, a la Abuela dura, de pelo canoso y largo esta que se hacia una trenza larguisima y se la acomodaba en un rodete, con esos lentes de marcos negros y rasgos de india. Todavía conservaba a los 80 y tantos ese carácter fuerte, ese cuidado por los “yuyitos” como ella los llamaba para cada dolencia que pudieras tener, bajo el parral en medio del patio, preparaba mates de leche, para que pudiéramos tomar juntas.

    A los 92 años, un cáncer de mama se la devoro, y en los últimos días de vida al cuidado de mi madre, quien la cuido como nunca antes, como nadie mas, puedo escuchar de sus labios las disculpas haber sido tan dura con ella. Esa confesión, o disculpas, que seguramente le devolvieron la sonrisa, le aliviaron el alma, le afirmaron las piernas que estuvieron flojas tanto tiempo. Se que en ese momento en esa disculpas por las exigencia, de mi abuela Antonio desde el cielo estaría sonriendo, tal vez sus ruegos fueron escuchados y antes de partir de esta vida la abuela pudo reconciliarse con esa madre que pudo haber sido.

    Donde quiero que estés, de la mano de ella, dura y luchadora, india del norte de argentina acompañada de ese caballero de gran porte , acompañado por los hijos que ya no están, estos hijos que se fueron de a uno buscándose un día antes de la partida para que fueran solos al encuentro del señor y de sus padres.
    Tal vez puedas leer estas palabras, no curan como las tuyas, no hacen milagros, ni quitan dolencias, solo son palabras, que pueden valer tanto como la mirada cansada de mi madre, que se ve tan feliz cuando habla de Antonio, su padre mi abuelo, que no dejo herencias en dinero, pero si dejo algo que va mas allá de todo entendimiento, y esta sensación de historia de vida que quiero guardar hoy aquí entre estas letras como el mejor de los tesoros.

    La mejor de las herencias esta en mi gente, mi familia, y espero en Dios en la familia que formare algún día, esencia de gente Simple, esencia de gente Bella.

    Daph.
    18-09-07

  • Cuento # 1 Un domingo sobre Charcas

    barrio_palermo

    La conocí un día de esos que jamás te olvidas esos ojos azules, ese porte de señora bien el tiempo había pasado de veía en su rostro, pero también se sentía en su alma que la había convertido en una mujer sabia, una libre pensadora, con ese aire de saber que decir en el momento apropiado.

    La conocí en esa tarde sobre charcas, la calle sobre la que vivía, la calle sobre la que mi vida transcurría, en Palermo en Capital Federal en Argentina.

    Salí a tomar algo de sol cansada de un domingo que se hacia eterno, ella paseaba a su perro, mientras con esa mirada de estar examinando hasta el ultimo detalle miraba unas rosas que estaban medias mustias.

    Urdus, como llamo a su diminuto perro un Yorkshier comiquísimo de mal genio, la acompañaba como todas las tardes, la mire en medio de esa escena y no pude menos que guardarla para mi en ese momento no supe porque hoy mientras las hago palabras entiendo que cada momento que vivimos sucede por algo de alguna manera tiene que ver con el paso que debemos dar con algo que debemos aprender.

    Ella esa mujer sabia con ojos color de cielo, en ese aire de señora bien con el tiempo llegaría a contarme su vida, escenas prestadas de un pasado que la convirtieron en este ser sabio que tenia ante mi en ese presente.

    Mujer de Rosario, de una gran familia, en medio de la crisis quiso la vida que pasara sus primero años de vida en un hogar para niños, no había para comer en casa, y su madre creyó era lo indicado dejarlos en mano del estado.

    Creció con plena consciencia de que cada bocado debía ser agradecido a “Ds”, quizás por eso también aprendió en el convento de monjas el hermoso arte de cocinar con sazón los secretos de la cocina francesa.

    La vida la sorprendió con un amor en su vida un gran amor que le dio la oportunidad de sentirse plena, amada correspondida, ese amor que puede hacer que uno pueda borrar todo pasado y reescribir la historia con esa sonrisa que nació el día que lo conoció..

    Amor que la hizo agradecer estar viva, amor que la hizo sentirse plena única ser el mundo para alguien, amar como si fuese lo mejor de esta vida.

    Y como el cuento del enamorado del lucero, estuvo a punto que hacerlo eternamente suyo, pero en el momento en que seria suyo, la vida se lo quito de un arrebato, un segundo y las sonrisas fueron lagrimas todo fue mas frío, la vida esta injusta la castigaba en lo mas profundo una vez mas.

    Cansada de tantas injusticias decidió cambiar de vida, las cartas desde mas allá de su horizonte, le permitieron apostar nuevamente al amor, y en busca de el se vio viajando a otro país, joven , bella, sabia, una mujer que no pasaba desapercibida a su paso, si las fotos de las bodas en las que participo lo demostraban. Empezar de cero lejos de sus hermanas de su tierra.

    Con ese espíritu inquieto creo nuevas amistades, sociable por naturaleza, formo sociedades, para que su esposo pudiera ver mas allá del taller que lo hacia sentir vivo, trabajador sin ánimos de incluirse en la sociedad, tubo un mundo nuevo antes si de manos de esta mujer que le abrió caminos a una vida que nunca había soñado.

    Ser parte de las damas de la embajada argentina en un país prestado, abría puertas negocios oportunidades de crecer económica y culturalmente, ese espíritu emprendedor le daba económicamente lo que en un pasado le había sido negado.

    Pero me dijo mirándome a los ojos, el dinero no lo es todo, créeme, de nada servia tanto dinero en una vida donde no había un compartir, donde fue una lucha, tener un hijo, donde una salida en familia se convertía en una pelea diaria con todo el entorno, ese hombre con quien aposto a formar una familia, pasaba de gritar todo el día, de quejarse de todo de decirle a la cara a sus hijos que estaban con vida por su madre que el no los quería… sensación de vació en jaulas de oro.

    Que queda para un hijo en aprendizaje si no les das afecto, de que sirve todo el dinero del mundo si no hay una buena base en nuestro corazón, lecciones fallidas para que aprendieran una lección, no se quema con una moneda la mano del que tomo por juego una moneda que se te cayo, no se le dice a un hijo yo nunca te quise en mi vida, no se lo deja solo, en medio de un mal día, no se lo manda a un liceo militar para aprender lecciones que nunca por el fueron aprendidas.

    Pensé en mis hijos, me dijo , casi apenada con los ojos mas claro por las lagrimas, pensé en ellos y decidí partir, volver a mi tierra, darles una nueva vida con algo de paz, no podíamos vivir de esa manera, teniendo tanto sin tener nada, si no fuera por el humor, si no me hubiera tomado las cosas con humor no hubiera podido encarar esa separación, la vida me sorprendió, y una intención de ayuda a una hermana, termino siendo la ruptura definitiva de mi matrimonio, lejos de los míos lejos de casa, de nada importo el esfuerzo que en esa relación invertí, de nada.

    Volver no fue fácil, pero si me devolvió la paz que precisaba, me costo mucho encontrar mi casa, dijo, un departamento en una zona apostando a futuro, este mismo que vio crecer a mis hijo que los vio partir, estos que en su sangre llevan la sangre este espíritu de aventureros buscando su lugar, ese espacio para realizar sus metas sus sueños.

    Ir y venir de esta vida, aprendiendo tratando de entablar una conversación con mis hijos sin que les surja ese espíritu de pocas pulgas del padre, la parte divina me la deben a mi decía mientras reía con esa sonrisa que contagia.

    Uno va por la vida aprendiendo, por eso quizás se autodefine a sus 73 años como una libre pensadora, esta de los sandwichitos súper sabrosos con pocas cosas, peleando como niños para comer uno mas de los bocados que preparaba, esa sensación de sacar de la heladera pedacitos de nada y convertirlos en un bocado único.

    A veces es bueno andar por la vida, con una sonrisa tratando que las cosas sean lo mas llevadera posible, el humor construye parejas inseparables, el humor puede hacer que una pelea sin sentido se vuelva una excusa para reír y recordar cuando el tiempo pase, no dejes lugar a los enojos sin sentido, a las palabras hirientes, aprende a callar, a mimar antes que pelear, a escuchar antes que gritar, a tener en cuenta que no todo tiene que ser como uno lo sueña. Lo piensa, lo siente, a veces la vida es mas simple de lo que la pintamos, si somos disparadores de discusiones es mejor pensar porque, si nos sentimos tristes y solos eso no implica que tengas que venir siempre corriendo en nuestra ayuda, pero también es un placer sentir que sin importar como estemos siempre habrá alguien para confortar nuestra alma cuando se sienta mal.

    Que el tesoro de nuestras vidas es tener buenas amigos, que las buenas amigas te alegran el alma, que tener nuestro tiempo para ser nosotros sin preocuparnos por nada mas nos hacen seres más sabios.

    Que mirar a la vida con ojos de comediante nos hace mas fácil el camino, que aprender a escuchar a nuestros mayores nos hace sabios, que a veces no basta con decir si, tiene razón, que llevar a la practica, las lecciones de vida por otros impartidas nos da tiempo para que fortalezcamos nuestras raíces.

    Que las cosas simples de cada día nos alegran la vida, que no todo lo que vale tiene que ver con el signo peso, y suspiro y puedo decirle a los ojos, escuche, todos y cada uno de los consejos, la llevo en mis letras por mas que pase el tiempo.

    La cruce un día sobre calle charcas sin entender el porque la guarde en mis recuerdos, tuve la hermosa oportunidad de sentirme parte de su familia, y hoy lejos como ella, en esa etapa de su vida, pienso en ella y la recuerdo, sus consejos sus palabras se acomodan en fila uno a uno, a veces acortan mis pasos, a veces me cambian una discusión por una sonrisa, a veces me permiten sentirme feliz si siento que puedo ahorrar y aun así disfrutar de mi vida, a veces en medio de la cocina mientras el busco la sazón a las comidas pienso en ella y me nace esta sonrisa

    A veces en tardes como hoy la recuerdo, la hago letras, sensaciones de aprovechar el tiempo como es debido, a veces la siento cerca, y es entonces cuando pensando en ella sonrió.

    Daph.
    17-07-09

  • Cuentos (prologo)

    En la esquina de los vientos aquel verano a orillas del atlántico surgieron cuentos cortos, casi para niños, tan inocente como mi alma aprendiendo a crecer

    Hoy años después me descubro pensando sin querer en un pueblito perdido en Girona, España pueblo de catalanes que conservan aunque los años pasaran ese aire de perdidos en el tiempo, las campanadas de la iglesia avisando en que hora estamos viviendo, los conocidos de siempre, esas mujeres de pelo blanco con ese aire a la abuela que solo vi. en fotos, sensaciones del amor de Serrat en cada rincón.

    Supe la primera vez que hable con el que seria parte de una u otra manera de mis letras, esa sensación del eterno peregrino en busca de nuevas oportunidades mas allá del horizonte, esa sensación como decía el de sentirse lejos en otras tierras y perdido al regresar.

    Una familia formada en la distancia la sensación de desarraigo de dar un paso y cambiar el concepto de las costumbres, sentirse ajeno la lucha diaria por ser aceptado, pero uno que tiene en el alma ese espíritu del ser inquieto y arriesgado siempre termina reconociendo cuando los años pesan que uno termina siendo un eterno nostálgico, pensando que no somos de aquella vida que dejamos, ni pertenecemos a esta que hemos abandonado un día, por mas que regresemos ya nada en nuestra vida es igual.

    Ellos vivieron su vida, y a su manera te regalan esos momentos en que sus palabras pueden ser el atajo para vivir mas cómodamente en la nuestra si los sabemos escuchar.

    Ellos pasan los 60 tal vez los 70, y me da placer escucharlos, sus realidades jamás fueron las mías, pero esa sensación de cruzar mis propios limites buscando algo mas allá me hace pensar que a veces es mejor escucharlos, hacer mías esas palabras esos recuerdos esas experiencias cedidas en una conversación sin mas fin que aportar un pedacito de la vida, que fue suya y me prestan en este instante, este en que puedo hacerlas palabras y dejártelas para que las haga tuyas.

    Tomare uno a uno estos seres los haré cuentos mezcla de realidad y fantasía, tal vez te ayude a encontrar las respuestas a tus días, tal vez solo ayuden a sentirme feliz de estar bien acompañada y viva.

    Daph.
    17-09-07