El espejo.
Tenía su vida programada, la edad para tener sus hijos.
El mes en el que debían nacer, el nombre que tendría, la escuela a la que lo mandaría, las dietas que harían, los deportes que jugarían.
Todo un esquema para que la vida no fuera sentida como accidental, porque tenia que sentir que llevaba las riendas de su vida, de sus proyectos, todo debía tener un momento un lugar.
Todo debía tener un orden establecido, el dinero debería estar para cubrir cada necesidad pero para eso la vida se había convertida en una maratón de cálculos y mas cálculos.
Primero que nada estudiar, la carrera, la licenciatura, la maestría, si apenas quedaban horas para dormir no importaba solo sabia que a vida no podía escapársele pensando en cosas que se le fueran de las manos, todo se debía hacer como lo había fijado su mente en una de esas revoluciones de cálculos y teorías de física, o metafísica asignado a sus prioridades.
No había tiempo para el amor, seria una distracción que no podía permitirse, también debía cuidar cada detalle, de su cuerpo, el peso debería ser el correcto, entre las horas de estudios tenia apenas unas horas libres y decidió dedicarlas al Gym, para somatizar las energías estancadas y controlar las hormonas.
Todo debía tener un lugar asignado, se armo entonces una rutina, salidas con amigas una vez a la semana, siempre y cuando no tuviera que estudiar, para alguna fecha en especial, Gym, cuatro veces a la semana dos al empezar el día, dos al finalizar, para sentir que variaba en algo, trampitas que le hacia a su mente para no sentir que estaba encerrado en un tremendo control, que los cálculos le estaban ganando la pulseada.
Termino sus estudios universitarios, casi sobre la edad que algunas de sus conocidas de pueblo estaban formando sus familias dejándose llevar por el ciclo de vida, demasiado jóvenes pensó, ya tendré yo la familia que soné con cada detalle para que nada les falte.
Una beca le permitió cambiar las perspectivas que tenia e iniciar nuevas metas en otros países, y no lo dudo, preparo nuevamente cada detalle, calculo los pros y los contras y elevo vuelo, si acaso alejarse de los suyos no era un impedimentos, sus padres le habían enseñado que tener las cosas programadas era lo mejor y así lo hizo.
Su vida en el viejo continente, le daba aun mas libertad, tantos espíritus libres descubriendo el significado de ser jóvenes y estar vivos, de no tener limites, ni preocuparse por las formas, de poder andar con la ropa que se te ocurra, y no ser rara por eso, de poder salir a la hora que quisieras, sin que te controlen, pero tenia tan arraigado el control de cada uno de sus tiempos que solo se limito a observar ese ritmo de vida sin que le llegara a afectar.
Los mese los años pasaron, nuevos conocimientos, descubrió que cuando mas aprendía mas segura de si misma se volvía, y le daba satisfacción el ambiente de cátedras y exámenes adrenaliticos que la ponían a prueba una y otra vez.
Su vida tenía un control absoluto, paz que le permitía una economía asegurada de su familia de generaciones y generaciones de control, de preparación, de tener siempre esa sensación de tener y sentir que se precisa aun así algo más.
Llego a los 30, todo estaba bajo control, pero la vida a veces decide enseñarnos a escuchar el cuerpo, a educar el alma para descubrir que nos hace felices en realidad, una molestia absurda en la boca del estomago la llevo a un control rutinario de salud.
La vida controlada en todo sentido la puso contra el espejo, su rostro pálido, sus labios sin color, su rostro casi angelical, sus manos, el peso correcto para ponerse la ropa de moda sin sentirse incomoda, sus manos delicadamente cuidadas, su pelo, todo en ella era perfectamente controlado menos saber que se enfrentaba a uno de los canceres mas silenciosos que experimenta la humanidad.
Una enfermedad traicionera que avisa demasiado tarde, que no produce demasiadas molestias durante un gran periodo de tiempo, y al notar los síntomas realmente en es punto culminante de al enfermedad, no era anormal para ella tener acidez de estomago o sensación de gases, alguna molestia vaga en el abdomen, diarrea estreñimiento, perdida de apetito o peso, sensación de debilidad o cansancio, aparición de sangre en heces o en vomito, tonterías que no la frenarían en la rutina de cálculos y tiempos que se había establecido, y que la frenaron cuando se descubrió indefensa ante el espejo.
Los síntomas se hicieron cada vez mas notorios, la perdida de peso, el cansancio a forma increíble se consumieron lo que quedaba de energía en ese ser que todo lo tenia planeado menos ser sorprendida por un cáncer.
Se sentó frente al espejo una y otra vez tratando de verse reflejada en aquel cuerpo que no parecía el suyo, en ese vientre que jamás tendría el calor ni la vida de los hijos que en su escala de valores estarían planeados para mas adelante, casi para la fecha en que planeaba generar la vida de una nueva generación la vida irónicamente le demostraba que de la boca de su estomago empezaba a morir, tan rápidamente como apareció el cáncer, su cuerpo se comenzó a apagar, casi una luz a la vez, una sensación de perdida y desasosiego tras otra.
No podía pensar no podía calcular, no es dio tiempo para amar, se marcharía de esta vida llena de conocimientos que tampoco podría compartir, toda una vida de planes a concretar sin ver cumplida una sola de las metas que tenia.
Fue en una de esas tardes que las voluntarias aparecieron por su sala de hospital, en esos días donde los miedos, las dudas, el stress de cambio de esta nueva situación entre dudas y desorientación que encontró por primera vez que nada podía controlar, y ante una palabra de afecto de una total desconocida, encontró algo de paz, Casi al final del camino con esa mente prodigiosa llena de nuevos conocimientos, carrera que no le daría la vida, y con la sensación de enfrentarse a una montaña de cosas sin ser concebidas encontró en aquel rincón en ese momentos critico a un ser sencillo de mirada calida, de gran sonrisa, a Una amiga, fue su nexo con la vida que no fue, no dudo en presentarle a sus hijas, cambio las lagrimas por conversaciones de horas, y decidió que no terminaría triste su vida.
Se miro frente al espejo una vez mas la vida la consumía a paso veloz, pero esa tarde le pidió a esa voluntaria que se convirtió en esa amiga inseparable que la ayudara a sacarse una foto juntas, y al costado de su mesita de luz la dejo del lado izquierdo el del corazón.
Consiguió pintar un cuadro, con lo que tenía a mano, arreglo con su amiga para plantar un árbol, no tuvo hijos, no le daba tiempo la vida para escribir un libro.
Esa tarde frente al espejo, luego de salir a tomar aire, se sentó y escribió:
“Que le he dado yo a la vida, que he dejado para el bien de los demás, nada mas que cálculos y números ajustados, se calla mi alma si pienso en lo sola que estaba sin pensar.
Que hice por otros cuando pude, si el tiempo que tenia era solo para calcular, no tome las manos de un amado entre las mías, no me perdí en su mirada cual adolescente enamorada, no guarde nada mas que números y papeles, y hoy la vida se me va.
Que hizo la vida por mi mas que darme oportunidades que no vi, por correr tras cosas que podía controlar, si acaso marchaba con un termómetro bajo el brazo, y los riesgos no eran adecuados para lo que tenia en mente y debía controlar.
Que le dejo a los que ame mas no lo dije, sino esta lección a recordar, la vida pasa, el amor calma cuando un alma sufre, cuando no puede hablar.
De que huía al controlarla, tal vez de este temor a no saber amar. Hoy presa de este tiempo que se acaba entre las lagrimas que no me dejan ver mas allá, pedí disculpas a los seres que amaba y no se los dije jamás, aprendí a mirar con otros ojos, justo cuando la vida apaga los míos a una velocidad absurda, sin poderlo controlar.
Pero hoy soy libre en estas letras, podría a ver sido tantas cosas mas, pero el temor a los desconocido e incontrolado me dejar dormida y triste frente a este espejo, mi reflejo de la vida que soñaba te la regalo, hazlas tuya, no esperes a nada mas que amar, que tu alma te guíe, escúchala, tal vez pueda enseñarte mucho mas que los libros, mucho mas que los letrados, y se la base de una vida que se viva de verdad.
Que los cálculos no callen los momentos las cosas simples y bellas que te hagan ser feliz, se lleva esta vida mi cuerpo, pero en estas palabras estaré eternamente aquí.”
Quedo el papel a un costado de la cama, y con la sensación de alivio en el alma se dispuso a dormir, no despertó, pero descubrieron una sonrisa en su rostro que jamás se han de olvidar.
La vida pasa, no la planees, vívela, día a día, hora a hora, no te calles, no te frenes date aire y mírate al espejo, a ver si refleja algo que estes a tiempo de cambiar.
Daph.
30-09-07









