Síndrome del corazón roto.
Sabias que hay una enfermedad, con sintomas tan parecidos a los ataques cardiacos que se llama sindrome de corazon roto? que afecta mayormente a las mujeres, por ser tan emosionales... al leer sobre esta sintomatologia sobre las causas, y reflexionar sobre como procesamos las cosas surgieron estas palabras, es un punto de vista solo uno en medio de un universo de pensamientos, si te sirven estas palabras son tuyas, si solo son letras dejalas pasar, mi mente y mi corazon hoy trabajan juntos espero lo disfrutes
Daph.
Las mujeres somos esos especimenes que llevamos todos nuestros actos a través del corazón, de las emociones de poner el alma y el cuerpo a maximizar las emociones a sentir que todo lo que llega a nuestras vidas tiene que tener una intervención de nuestra parte, que todo sucede por algo, que tenemos como madre, hija, amiga, amante, esposa que tratar de una u otra manera de solucionar lo que escuchamos, hacernos cargo, tomar papel en las líneas que llegan a nuestras manos.
Tal vez por eso nuestro corazón suele hacernos sentir ahogadas en las emociones no procesadas, al cargar con una mochila de decisiones y responsabilidades que asumimos aun sin pensarlo, que cerramos los ojos tomamos aire y tratamos de encontrarle la vuelta para que todo salga bien, o lo mejor posible para los seres que amamos.
Quizás amemos tanto con tanta intensidad que en nuestras vidas el síndrome del corazón roto, se convierta en los síntomas de nuestras angustias. El mejor antídoto sentarnos a hablar con nuestra alma, pensar con el corazón equilibrándolo con nuestra mente, a preguntarnos quienes somos, que queremos, que deseamos, que soñamos, que cosas nos hacen felices, y no perder de vista las consecuencias de nuestras decisiones, partiendo de nuestras vidas, desde nosotros para nosotros, porque si estamos bien nosotros si nos amamos si nos cuidamos si nos damos nuestro lugar, entonces estaremos en condiciones para ayudar sin invadir, para aprender a aceptar las situaciones como se dan.
A medida que establecemos relaciones, vamos creando un circulo vicioso de dar y recibir, de marcar limites a nuestros actos, a formar un circulo sobre nuestros espacios, y aprender a respetar el espacio individual de los demás, mas de una vez nos sorprende la vida con ese encuentro entre la buena voluntad por ayudar y la intromisión en el espacio de los demás.
Hay días en que las hormonas maximizan nuestras palabras, de eso en que las emociones se agolpan sobre nuestro pecho, impotencia de no poder cambiar las cosas, en vez de analizarlas y aceptarlas, esos días en que las lagrimas se asoman a nuestra mirada, y se empaña la vista y se humedece de angustia el alma, el pecho se achica, la angustia no calla y nos sentimos presas de las cosas que pasan, y no podemos controlar.
Acaso tener el control, hace sentirnos mas seguros, es que acaso debemos controlar cada paso, como si de nosotras dependiera, mas de una vez se aprende de lo que consideramos errores, y el tiempo nos termina demostrando que no siempre las cosas se verán mañana, como las vemos hoy, y nos perdemos en la desesperación de tener todo bajo control, como si de nosotras dependiera.
Como niños caprichosos vamos por la vida tratando que todo sea como esta planeado, como si la historia que escribimos de nuestras vidas tuviese que ser exacta, y en los nuevos riesgos, en esos que no estaba planeado, terminamos haciéndonos adultos mas sabios, mas nosotros y vamos formando el centro de nuestra personalidad nuestras vidas, acumulando esa experiencia que algún día nos convertirá en esas abuelas esas madres tratando de que nuestros hijos allanen el camino por recorrer, pero cuesta aceptar que ellos están haciendo sus propios pasos, sus propio camino, vamos por la vida tratando de evitar, y a veces descubrimos que ellos en su mente y corazón van escuchando pero poniéndole a sus vida el ritmo, un ritmo que no es el nuestro, porque ya estamos cansados, porque lo que vivimos pertenece a nuestros tiempos, no el de ellos.
El síndrome de corazón roto, este similar a un ataque cardiaco, que tantas mujeres tienen, viene de la mano que querer tener todo bajo control, que las cosas se hagan a nuestra manera, de tratar de hacerles entender nuestro punto de vista, que no el mejor, y en ese afán de ayudar, muchas veces se nos va la vida, la angustia nos deja un nudo en la garganta, y cargamos una mochila que ya no nos pertenece.
En ese afán de amar, uno se olvida que amar no es sinónimo de pertenencia, sino de libertad, aceptar al otro, de aconsejar mas no imponer, preguntar, contar que pensamos para que no adivine, pero eso no implica que establezcamos reglas de lo que deben hacer, el eterno tema de dejar que cada uno procese cada etapa a su tiempo, sin invadir el espacio.
No somos mas que Dios, el que siempre es sabio, nos dio el libre albedrío, la libertad de elección, quienes somos nosotros para direccionar que deben hacer los demás, esa angustia de sentir que las cosas están fuera de control, nos ahoga, nos frena, quizás si nos vieran felices reconociéndonos libres, ayudaríamos mas, pelearíamos menos, tendríamos menos conflictos y menos síndromes de un corazón roto.
Reflexiones…
Hay tantos puntos de vista en esta tierra de cada suceso, como personas haya observándolo, viviéndolo, es mejor para nuestro corazón aprender a escuchar, el placer de ser escuchado, sin ser juzgado, pero es tan lindo en palabras, y tan difícil resulta en la practica, pero lo bueno como dice ese ángel que tengo por hermana, que lo mejor de reconocer algo no es solo decirlo sino llevarlo a la practica, en eso anda mi alma, en eso esta este corazón que a veces se cuelga pensando, que a veces le cuesta escuchar, pero que le quedan la palabras de las personas que me aman bien, esos seres que han puesto cerca mío para que aprenda cosas nuevas cada día.
Un día, una reflexión, el silencio, el teclado, mi mente observando, mi corazón hablando.. Su voz que me interrumpe la vida continua espero sirvan de algo estas palabras, llevare a la realidad estas palabras, sonríe mi alma que encuentra el equilibro
Besos reflexivos
Daph.
27-11-07
http://www.clarin.com/diario/2005/02/11/sociedad/s-03415.htm
http://www.mujereshoy.com/secciones/2836.shtml
http://corazonhispano.blogspot.com/2007/03/sndrome-del-corazn-roto-la-ciencia-de.html
Acaso el sufrimiento puede matar?
Las emociones mal encausadas y la desesperacion nos convierte en seres tan fragiles?







