Cuantas cosas cambian, de lugar de forma de estado de aspecto en la naturaleza, cada estación marca su estilo el adormecerse del otoño el renacer de la primavera.
Movilidad constante, sin rigidez, sin dogmatismos absurdos que solo dejan a los libres pensadores mirando por la ventana para dar rienda suelta a nuevos pensamientos.
“La verdad”, tarde 35 años en descubrirlo- me dijo mientras preparaba el café para poder compartirlo conmigo en ese balcón de con vistas a la catedral de Girona.
Me quede callada como siempre porque sabía que era uno de esos días que era mejor escucharla sin preguntarle, porque solo escuchando podría descubrir la respuesta que estaba esperando escuchar mi alma.
Sonrió- con esa sonrisa cómplice y prosiguió.
Te acuerdas cuando recorría el mundo de un país a otro buscando un hombre que me amara tanto como yo a el hombre de mis sueños y mis ilusiones?, que irónico llegar a la conclusión hay que dejar de buscar en otros, sino aprender a crear a partir de uno.
Una tarde de esas en que uno decide crecer, cambiar, dejar los malos recuerdos en esa bolsa de basura para descartar, me di cuenta que el cuarto de mis recuerdos, ya sin telarañas, y con más espacio tenía lugar para cosas nuevas, entonces , justo entonces descubrí ese espejo que tenía guardado en mi alma, el reflejo de mi alma, se mostraba tímida al principio, si hasta le daba pena verse reflejada, algo dejada al abandono, fue tan brutal esa imagen descubierta que tome consciencia de lo poco que la estaba cuidando, por estar pendiente de vestigios del pasado en mi vida, experiencias no masticadas, y repeticiones de errores que no aceptaba y repetía constantemente en busca del AMOR.
Llegaba a un nuevo año, y me sorprendían los actos paralelos entre lo que deje un día y lo que estaba viviendo, paralelismos en medio de tantos cambios, o era a caso que nada había cambiado y seguía repitiendo cosas que no quería cambiar , o mi mente estaba presa de conceptos erróneos que solo me indicaban una dirección equivocada, un camino en “u” retorno a los viejos errores a los mismos dolores , una y otra vez mi cuarto de recuerdo colmado de frases usadas y gastadas, de ilusiones desperdiciadas por no saber cómo mirar las cosas.
Mi alma estaba en medio de aquel cuarto lleno de situaciones, rostros y cuerpos prestados y etéreos que solo frenaban mi paso al mas allá, a la evolución de mi alma a la creación de mi nueva especie.
Mi alma triste parecía deprimida en medio de tantas cosas ya sin sentido, con su pantalón gris, melange, la camiseta blanca y la media cola en el pelo opaco y claro daban marco a un alma agotada en busca de una nueva bocanada de aire, como si solo pudiera sobrevivir en vez de renacer.
Deje que se mirara, primero solo unos minutos, y se alejo espantada del reflejo de aquel espejo, no se reconocía en esa imagen agotada, gastada, triste y cabizbaja, solo sabía que no entendía como había llegado hasta allí, pero ahí estaba, tenía la espalda encorvada por llevar sobre sus hombros tantos malos recuerdos que la acosaban como sombras los días grises de domingo cuando no encontraba salida y le molestaba el sol.
Bajo la guardia vencida como quien deja de luchar, y no escuchaba latir a su corazón, quizás por eso gritaba tanto por esos días, el silencio la atormentaba, y sentía que todo pesaba más sobre sus hombros, la nostalgia tenía ese poder de seducción en su vida, y respiraba casi por impulso.
Un día, de esos en que los ángeles se dignan a pasear por las ventanas grises para dar un rayo de luz a las vidas de las almas sombrías, redescubrió en un reflejo de aquel espejo que sus ojos aun eran verdes, que todavía su sonrisa podía hasta cambiarle el humor, tomo entonces consciencia que la vida no era estar en el pasado, ni repitiéndose que lo malo vendría indefectiblemente. Unas palabras a tiempo, una abrazo que llego en el momento justo, EL PODER DE UN ABRAZO, y le volvió el alma al cuerpo.
Respiro aliviada, después de mucho tiempo como si volviera a nacer una vez más, cerró los ojos y disfruto el momento, mi alma empezaba a despertar del letargo de la pena, y la angustia, dejaba por fin libre los malos recuerdos ,las perdidas, las vidas que no fueron, las relaciones truncadas, las miradas hirientes, y solo se repitió tímidamente frente al espejo una frase: “Me amo, y me apruebo”, le tembló la voz la primera vez que pronuncio estas palabras, como si no fuese licito decirlas, como si amarse estuviera mal.
Esa noche durmió mas aliviada, pero no podía dejar de pensar que debía hacer algo mas, que estarse estática y quieta no era la solución, sonrió adormecida y descanso.
La mañana siguiente decidió cambiar su aspecto por fuera, para sentirse mejor, para aceptarse un poco mas ese día, luego un poco mas de cuidado en el aspecto, buscar que combinar para estar mejor, sonreír mas y gritar menos.
Esa tarde cuando terminaba de sacar aquellas cosas que solo crean distracción a las almas que deben evolucionar saco al conteiner de la basura los últimos vestigios de los días pasados, y se dispuso a amarse un poquito más, paso frente a aquel espejo, y se repitió con más convicción “Me amo y me apruebo”, y sonrió satisfecha de llegar a ese tercer intento de amarse sin reserva.
Esa semana decidió cambiar varias pequeñas cosas en su vida, empezó a caminar mas erguida, a disfrutar cada paso sin prisas y con las pausas que deseaba, empezó a manejar sus tiempos y a dedicar más tiempo a las cosas que la hacían sentirse más fuerte, más feliz, más segura de sí misma. Surgieron inconvenientes y sorteo los obstáculos con una sonrisa, se freno en medio de la muchedumbre cuando sintió que su ritmo no era el mismo que el de los demás. Y sonrió una vez más satisfecha sintiendo que por fin estaba descubriéndose a sí misma frente a aquel espejo.
Por fin, un poco más fuerte en espíritu, empezó a irradiar una energía diferente, y se atrevió a dar un paso mas allá, “EL AMOR ESTA EN TODAS PARTES, YO SOY CAPAZ DE GENERAR AMOR , Y DIGNA DE RECIBIRLO”, se dijo con vos firme frente a un espejo, porque sentía que no tenía que mendigar el amor y la aprobación de nadie, sino fortalecer su amor antes que nada, dejar a sus raíces afirmarse para poder dar sombra, nuevos retoños, y hasta cobijo a los peregrinos que pasaban por su lado, por fin estaba echando raíces, ya no precisaba ir en pos de la búsqueda del amor, porque ella era el amor, ella podía entonces brillar tanto como la luz, como un rayo de sol furtivo entrando en las ventanas de un viejo monasterio francés, podía estar , o simplemente alejarse si la vida no era armónica con esta nueva energía. Las decisiones por tomar ya no eran tan difíciles, mi alma por fin empezaba a pensar con libertad, sin miedos, sin dudas, amándose.
Quizás por eso ese día el corazón empezó a latir diferente con un ritmo ajeno a su entorno, un ritmo nuevo, una mirada nueva, una sonrisa nueva.
Sabes que descubrió por fin mi alma a los 35 años de vida?, - me pregunto luego de una pausa y un hermoso suspiro que termino enmarcado en una sonrisa.
Mi alma aprendió a enamorarse una vez más, pero esta vez de lo que llevo dentro, a aceptarme como soy, a mimarme más, a cuidarme más, a ser mas amor y menos odio.
Mi alma no pelea, ya contra las imágenes establecidas, ni contra los parámetros de las masas, crea sus propios parámetros, pero no para frenarse en esta evolución constante del vivir sino para crecer cada día mas.
Mi alma aprendió a amarse, por eso hoy puedo volver a soñar, escribir, a pensar con una mente más abierta, sin derramar lagrimas por el ayer aprendiendo a rescatar lo que nos deja el día de Hoy, este hermoso regalo que puedo cambiar si lo deseo.
Mi alma ya no me pesa, mi cuerpo deja de sufrir, cuando me tomo tiempo para amarme un día mas.
Mi alma mira sin temores al reflejo del espejo, y por fin se acepta como es en realidad, con la singularidad de mi individualidad. Con este placer de sentirme única, irremplazable y 100 % real.
Mi alma por fin tiene su espacio, abierto, limpio, y puro. Donde poder caminar, avanzar , crecer, evolucionar, ser luz, ser aire, agua, perfume, u hojas caídas de este otoño de Girona que me vio morir en esa vida lejana, y hoy me ve renacer cuando comprendí que el verdadero amor hacia los otros nace cuando empezamos a amarnos nosotros, ante todo y sin dudar.
ME AMO Y ME APRUEBO, SIN DUDARLO UNA VEZ MAS.
Sonreí- porque no perciba decir nada mas, mi Ángel nuevamente tenia las palabras que precisaba ese día escuchar, quizás, precises estas palabras, si tu alma está dispuesta a escuchar, si tu corazón aun late, es momento de empezar a amarte, y ser protagonista de tu vida una vez más.
Abrazos de osos, con todo mi corazón.
Daph.
Jionchi
Hola!