Cuando la pasión se cruza en esa fina línea con la locura, y nos dejamos llevar surgen tantas cosas nuevas, con ese aire de Dejavu, que pareciera por un segundo que nada es lo que parece.

Detalles de recuerdos sin tiempo, sin principio sin final.

Una vez mas estas líneas golpean a mi puerta, historias de siglos antes de Cristo, hacen latir más fuerte este corazón, que vive eternamente cuando es libre para amar.

Tantos años de culturas resumidas en una frase, en un reencuentro, siguiendo tus pasos sin dudar, Druidas y Celtiberos en mi entorno, dejando letras que sobreviven, burlándose del tiempo una vez más.

Porque siempre serás parte de mi vida, sin importar el tiempo. Donde estés o donde pueda mi alma estar.

Si aprendemos a amar limpiamente, profunda y sabiamente, se que valdrá la pena reencontrarnos para hablar, como lo hicimos tantas veces.

Toda la madrugada, para nosotras sorprendidas por la mañana, vencer al sueño, ponernos al día, y esa hermosa sensación de saber que ahí estas una vez más.

Porque no hay distancias, ni tiempos diferentes.

Daph.
31-10-08